El precio internacional del petróleo continúa sobre la barrera de los US$100 por barril, en medio de la creciente tensión militar entre Estados Unidos e Irán y las dificultades para el tránsito de embarcaciones por el estratégico estrecho de Ormuz.
El escenario mantiene la preocupación en los mercados por una eventual interrupción del suministro energético desde Medio Oriente, especialmente luego de los recientes ataques contra petroleros y las amenazas de Teherán sobre el tráfico marítimo en la zona.
Durante esta jornada, el Brent, referencia internacional para el precio del crudo, llegó a ubicarse en torno a los US$102 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense se acercó a los US$97. El Brent acumula un fuerte incremento desde comienzos de agosto debido a la escalada del conflicto.
¿Qué ocurre en el estrecho de Ormuz?
El principal foco de preocupación está puesto en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo y gas. Antes del conflicto, por esta vía transitaba aproximadamente una quinta parte del suministro global de estos productos.
Sin embargo, el tráfico se ha reducido considerablemente producto de la guerra. Según reportes internacionales, actualmente alrededor de 7 millones de barriles diarios continúan atravesando el estrecho, frente a unos 20 millones antes del inicio del conflicto.
La situación se agravó luego de que Estados Unidos informara que sus fuerzas destruyeron cinco petroleros iraníes, mientras que Irán aseguró posteriormente haber atacado varios buques en las inmediaciones de Ormuz.
Teherán también ha amenazado con restringir aún más el tránsito marítimo y establecer condiciones para que las embarcaciones puedan utilizar la vía, aumentando la incertidumbre sobre el abastecimiento energético mundial.
Temor por el precio de los combustibles
El incremento del petróleo genera además preocupación por sus efectos sobre los precios de los combustibles, el transporte y otros productos, debido a que un crudo más caro eleva los costos asociados a la producción y distribución.
El escenario también podría aumentar las presiones inflacionarias en distintas economías. Analistas han advertido que una prolongación de las interrupciones en el suministro podría llevar nuevamente al petróleo a niveles todavía más elevados.
Goldman Sachs, por ejemplo, ha advertido que el Brent podría superar los US$120 en un escenario de conflicto prolongado y una reducción significativa de la producción del Golfo.
Por ahora, los mercados permanecen atentos a la evolución de los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán y, especialmente, a cualquier nuevo impacto sobre el tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz.