Rusia lanzó una nueva oleada de ataques aéreos contra Ucrania utilizando drones y misiles balísticos, con impactos registrados en Kiev y otras regiones del país, según informaron autoridades ucranianas y medios internacionales.
La ofensiva incluyó el uso de drones de alta velocidad y misiles balísticos, en una jornada marcada por daños en infraestructura civil y puntos estratégicos. En la capital ucraniana, los ataques afectaron distintos sectores, entre ellos edificios civiles e instalaciones que las autoridades locales calificaron como relevantes para el funcionamiento del país.
De acuerdo con reportes internacionales, Rusia ha intensificado durante los últimos días sus ataques aéreos contra Ucrania, utilizando nuevos modelos de drones y combinando estos sistemas con misiles para superar las defensas aéreas ucranianas.
La capital ucraniana fue una de las zonas afectadas por la ofensiva. Según reportes de medios internacionales, los ataques alcanzaron instalaciones civiles, entre ellas la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania y un centro médico cercano, dejando víctimas y daños materiales.
Las autoridades ucranianas denunciaron que los ataques impactaron infraestructura que no tendría relación directa con operaciones militares, mientras que desde Moscú han sostenido que sus operaciones están dirigidas contra objetivos vinculados a las capacidades de defensa ucranianas.
Uno de los elementos destacados en los últimos ataques es el uso de drones propulsados por motores a reacción, que alcanzan mayores velocidades y representan un desafío adicional para los sistemas de defensa aérea ucranianos.
Según reportes internacionales, Ucrania ha señalado dificultades para interceptar este tipo de armamento y continúa buscando reforzar sus capacidades defensivas ante una campaña aérea que se ha intensificado en las últimas semanas.
Continúa la escalada entre Moscú y Kiev
Los nuevos bombardeos ocurren en medio de una etapa de intensificación del conflicto, con Rusia aumentando sus ataques contra ciudades e infraestructura ucraniana, mientras Kiev mantiene operaciones con drones contra objetivos dentro del territorio ruso.
La situación mantiene la preocupación internacional por el impacto sobre la población civil y la infraestructura energética de Ucrania, especialmente ante la llegada de los meses más fríos y la posibilidad de nuevos ataques contra servicios básicos.