El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió en la Casa Blanca que, si su política arancelaria no es respaldada por el Tribunal Supremo, el país enfrentará una “catástrofe económica”, advirtiendo riesgos extremos para el bienestar financiero y la seguridad nacional.
Su gobierno solicitó con urgencia que la Corte Suprema revierta un fallo que declaró ilegales la mayoría de los aranceles aplicados bajo poderes de emergencia, argumentando que dichos gravámenes son fundamentales para enfrentar amenazas como el narcotráfico y las tensiones con Rusia.
El Procurador General D. John Sauer reforzó la urgencia en su presentación ante el tribunal, enfatizando el carácter crítico de la resolución inmediata:
“El Presidente y sus funcionarios del Gabinete han determinado que los aranceles están promoviendo la paz y una prosperidad económica sin precedentes, y que la negación de la autoridad para imponer aranceles expondría a nuestra nación a represalias comerciales sin defensas efectivas y llevaría a Estados Unidos de nuevo al borde de una catástrofe económica”, declaró.
En este documento legal, Sauer advirtió que revocar los aranceles podría socavar las negociaciones internacionales en curso y provocar una serie de consecuencias adversas a gran escala.
Trump también ha alertado sobre la posibilidad de deshacer acuerdos comerciales con aliados como la Unión Europea, Japón y Corea del Sur si sus aranceles son anulados, afirmando que esto haría al país “sufrir mucho”.
Adicionalmente, aseguró que levantar estos gravámenes representaría un golpe devastador para su estrategia económica, que denominó “Liberation Day”, y pidió al Tribunal Supremo una pronta revisión.