El presidente Donald Trump removió este viernes a Billy Long, director del Servicio Interno de Impuestos (IRS), luego de que la agencia rechazara una solicitud del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para acceder a información fiscal confidencial de miles de contribuyentes.
La petición del DHS buscaba verificar direcciones y otros datos de unas 40.000 personas sospechosas de residir ilegalmente en Estados Unidos. Aunque el IRS cotejó menos del 3% de la lista —principalmente asociados a números de identificación fiscal ITIN—, la institución se negó a entregar información adicional como declaraciones o créditos tributarios, por considerar que vulneraría la ley y derechos de privacidad.
Esta negativa generó fricciones con la Casa Blanca y derivó en la destitución de Long, quien había asumido el cargo en junio.
Tras su salida, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, fue designado como comisionado interino. La decisión se enmarca en un periodo de inestabilidad interna para el IRS, que ha enfrentado cambios rápidos de liderazgo y revisiones en sus políticas de cooperación con otras agencias.
Según medios internacionales, esta acción es vista como un nuevo capítulo en las tensiones entre la administración Trump y las agencias federales que muestran resistencia a entregar información más allá de los límites legales establecidos.