El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión con Irán tras cuestionar públicamente la tregua alcanzada meses atrás entre ambos países.
Durante un acto político en Mississippi, el mandatario aseguró que el acuerdo no permitió obtener los resultados esperados y defendió las operaciones militares estadounidenses en Medio Oriente.
En su intervención del lunes 26 de octubre, Trump manifestó su descontento con la suspensión temporal de las hostilidades.
“Hicimos un pequeño alto el fuego, que nunca me gustó demasiado. Lo consideré una especie de pérdida de tiempo”, sostuvo ante sus simpatizantes, aunque reconoció que la decisión respondió a recomendaciones de especialistas.
Las declaraciones ocurren en medio de una prolongada confrontación entre Washington y Teherán, iniciada a fines de febrero con una ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel.
Aunque ambas naciones acordaron detener los ataques en abril y posteriormente establecieron nuevas negociaciones en junio, los acercamientos terminaron fracasando.
Estados Unidos e Israel evalúan nuevos ataques contra Irán
Uno de los principales focos del conflicto continúa siendo el estrecho de Ormuz, una ruta marítima fundamental para el comercio internacional de petróleo. Irán mantiene restricciones al tránsito por el sector, mientras Estados Unidos sostiene un bloqueo naval sobre los puertos iraníes.
Durante su discurso, Trump aseguró que ninguna embarcación iraní había conseguido superar el bloqueo durante meses, salvo algunas excepciones autorizadas mientras estuvo vigente la tregua. El mandatario también afirmó que la guerra podría terminar próximamente, aunque no entregó una fecha concreta.
En paralelo, reportes internacionales señalan que Estados Unidos e Israel estarían evaluando nuevas operaciones militares contra Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre. La Casa Blanca había indicado previamente que no retomaría los ataques antes de esos comicios.
Por su parte, las autoridades iraníes mantienen sus exigencias para avanzar hacia un acuerdo definitivo, entre ellas el levantamiento de las sanciones económicas, el término de las operaciones militares y garantías para la reconstrucción. Teherán también ha condicionado la reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento de sus demandas.