La Casa Blanca ha emitido una orden al Ejército estadounidense para utilizar fuerza militar contra carteles del narcotráfico en el extranjero, lo que ha generado tensión en América Latina. La medida, atribuida al presidente Donald Trump, apunta especialmente a los cárteles mexicanos y a Nicolás Maduro.
“Estamos jugando con mano dura. Pronto podremos elaborar más al respecto”, afirmó Trump el viernes, según declaraciones recogidas por The New York Times. La revelación obligó a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, a responder: “Estados Unidos no va a venir a México con los militares, no va a haber invasión”.
En febrero, Washington designó como organizaciones terroristas a seis cárteles mexicanos —incluidos el de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación— así como a las pandillas Tren de Aragua y Mara Salvatrucha. Estas agrupaciones, acusadas de traficar fentanilo y cocaína hacia Estados Unidos, enfrentan ahora la mayor presión de los últimos años.
Escalada contra Maduro
La administración Trump ha duplicado la recompensa por información que permita capturar a Maduro, pasando de 25 a 50 millones de dólares. Según la fiscal general, Pam Bondi, el líder venezolano colabora con el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa, calificándolo como “uno de los mayores narcotraficantes del mundo”.
Estados Unidos también ha vinculado a Maduro con el Cartel de los Soles, una red criminal presuntamente integrada por altos mandos militares venezolanos. El chavismo rechaza estas acusaciones y las califica de “acto de injerencia”.
Aunque la orden presidencial no detalla cuándo ni cómo se ejecutarán las operaciones, fuentes militares ya preparan planes para actuar en territorio extranjero. La medida responde a una demanda histórica del ala más dura del Partido Republicano, que exige acciones directas contra los cárteles que, según Washington, amenazan la seguridad nacional.