En un nuevo episodio de Carmen Ibáñez conversa con, en Radio Agricultura, la conductora dialogó con Bárbara Etcheberry, ingeniera comercial de la Pontificia Universidad Católica de Chile, fundadora y directora ejecutiva de Fundación Soy Más.
Durante la entrevista, abordaron la labor de la organización desde 2017 para capacitar y acompañar a madres jóvenes vulnerables, entregándoles herramientas psicosociales y de formación laboral.
Los orígenes del proyecto y el modelo de intervención integral
Etcheberry recordó cómo surgió la iniciativa tras conocer el trabajo de la Fundación Juanfe en Colombia y el impacto de su modelo de intervención.
“Lo más lindo era por un lado, toda la vivencia que tenían, de cómo medían, cómo trabajaban, el currículum y algo que hoy día suena más normal, pero en esa época no, la importancia de todo el apoyo psicosocial (…) sanar, trabajar tu autoestima, tu regulación y de ahí aprender un oficio, cosa que de verdad puedan después lograr la inserción laboral y la autonomía económica”, explicó.
Al referirse al sello distintivo de la fundación y la importancia de trabajar el aspecto emocional junto con la capacitación, destacó: “Hay mucha gente que capacita en oficio, pero donde nosotros vemos que está la diferencia absolutamente es en el sello psicosocial (…) Nadie me habla hoy: ‘Soy la mejor tiñendo pelo, soy la mejor programadora, aprendí Python’. Es todo lo emocional, sé que puedo, sé que soy capaz, así que quiero llegar lejos”.
La realidad de las madres jóvenes y el impacto en La Pintana
Respecto a los inicios de la fundación en la comuna de La Pintana y cómo ha sido el crecimiento de la cobertura, la ejecutiva rememoró las primeras experiencias.
“Llegaron todas, fue muy emocionante y era un grupo chiquitito, eran 25 y se graduaron 11, o sea mucha deserción (…) Y hoy día tenemos 250 madres, una fundación construida con un edificio, tenemos un modelo que lo hacemos en INACAP también, mucho más de alguna manera profesional”, señaló.
Sobre las razones para instalarse e intervenir en dicha comuna, argumentó: “La primera búsqueda que fue en qué comuna, por supuesto, tenía que ser vulnerable y donde las tasas de embarazo adolescente fueran altas (…) La Pintana necesita mucha ayuda, tiene mucha vulnerabilidad, hay muy poca empresa, hay poca empleabilidad (…) si tú tienes vocación de trabajar por las más vulnerables y donde más había embarazos adolescentes, era La Pintana”.
Violencia, experiencias adversas y cómo romper el círculo
En relación con las dificultades que enfrentan las alumnas y las vivencias de violencia que han experimentado, Etcheberry detalló la complejidad de sus entornos sociales y familiares.
“Así como en nuestras intervenciones 360, yo diría que la violencia también es bien 360. O sea, por un lado, violencia física, mucha verbal de los papás a las mismas alumnas (…) Y además, con las parejas vemos mucha violencia económica”, expresó.
Finalmente, sobre el carácter generacional del embarazo temprano y los elementos necesarios para superar la vulnerabilidad, concluyó: “Estoy convencida de que es muy, muy cíclico y se da mucho de aprender, que mi mamá fue madre joven, yo también, mi abuela (…) por eso que es tan importante nuestro trabajo, que ellas de verdad logren darse cuenta de la importancia del estudio, que sus hijos sean escolarizados y que se rompa un poco el círculo de la vulnerabilidad de la maternidad temprana”.
Revisa la conversación completa a continuación:
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