En la Catedral Metropolitana de Santiago, se celebró este jueves el tradicional Te Deum Ecuménico 2025, instancia que reunió a autoridades civiles y religiosas con motivo de las Fiestas Patrias. Durante la ceremonia, el Arzobispo de Santiago, Monseñor Fernando Chomali, centró su homilía en la defensa de la vida y la importancia de resguardar los fundamentos de la democracia.
Defensa de la vida frente al aborto y eutanasia
En su mensaje, Monseñor Chomali expresó una firme posición frente a los proyectos de ley en discusión. “Chile es un país laico, lo sabemos, pero ello no significa que los creyentes tengamos que guardar silencio cuando vemos amenazados los fundamentos de la democracia y del Estado de Derecho, sobre todo cuando se pretende aprobar leyes claramente injustas como el aborto y la eutanasia, porque atentan contra quienes el Estado debiese cuidar y proteger celosamente, los más débiles”, señaló.
El prelado enfatizó que la Iglesia seguirá participando en el debate público desde la razón y la fe, a través de sus universidades, centros de estudio, hogares de ancianos y casas de acogida. Recordó además la postura histórica de la institución: “la vida humana siempre es un bien intocable y nadie tiene el derecho a arrebatarla ni a disponer de ella”.
Democracia y elecciones como pilar nacional
Junto con abordar el valor de la vida, el arzobispo destacó la fortaleza de la democracia chilena, reflejada en los procesos electorales. “Su fortaleza se constata en las elecciones, que siguen siendo una fiesta cívica preciosa. Qué orgullo, qué ejemplo y qué tranquilidad nos brindan las elecciones en las que no se cuestionan los resultados –que además son conocidos rápidamente– y donde los adversarios políticos son capaces de reconocer tanto las victorias como las derrotas”, afirmó.
Chomali agregó que esta solidez democrática debe prevalecer frente a cualquier intento de dictadura. Recalcó que el pueblo chileno “ama la democracia, reconoce su valor y sabe el costo que se paga cuando se pierde”. En este contexto, llamó a recuperar la educación cívica en colegios y universidades, así como a fomentar el diálogo y la confianza como herramientas esenciales de convivencia.