El Colegio de Profesores manifestó su profunda preocupación por la violencia en el sistema escolar tras el crimen ocurrido en Calama. El hecho dejó a una inspectora fallecida luego de ser atacada por un estudiante al interior del establecimiento.
El presidente del gremio, Mario Aguilar, calificó lo ocurrido como “dramático, terrible y horroroso”. “Nunca se debió llegar a esta situación extrema”, afirmó, expresando condolencias a la familia de la víctima.
El dirigente aseguró que estos hechos fueron advertidos con anterioridad por el gremio docente. “Dijimos más de una vez que podría llegar un hecho así, porque la violencia está escalando”, sostuvo.
Aguilar criticó la falta de avances en políticas públicas relacionadas con convivencia escolar. En particular, mencionó programas de salud mental que no se concretaron y normativas aún pendientes. “La violencia no se ha tomado con la debida gravedad”, enfatizó.
El líder gremial sostuvo que este es el problema más grave del sistema educativo actual. Además, hizo un llamado a las autoridades a actuar con urgencia. También convocó a las familias y a la sociedad a no normalizar estos hechos. “No podemos seguir convirtiendo los colegios en espacios inseguros”, advirtió.