La Corporación Nacional Forestal (CONAF) entregó un nuevo balance nacional de incendios forestales, informando un escenario complejo en distintas regiones del país. De acuerdo con los datos oficiales, 27 incendios forestales permanecen en combate a nivel nacional, concentrando la mayor afectación en las regiones del Biobío, Ñuble y La Araucanía.
La información fue actualizada a las 20:25 horas, a través de la plataforma oficial de CONAF. El reporte da cuenta del despliegue permanente de brigadas terrestres y recursos aéreos, con el objetivo de contener la propagación del fuego y proteger a la población, la infraestructura crítica y los ecosistemas.
Biobío y Ñuble concentran mayor superficie afectada
Según el balance entregado por CONAF, la Región del Biobío presenta el escenario más crítico. En ese territorio, el fuego ha consumido 18.571 hectáreas, mientras siete incendios forestales continúan activos y en pleno combate.
La Región de Ñuble también enfrenta una situación de alta complejidad. En esa zona, ocho incendios forestales se mantienen en combate, con una superficie afectada que alcanza las 5.948 hectáreas. Las condiciones climáticas y la vegetación seca han dificultado las labores de control, lo que obliga a reforzar los operativos.
En tanto, la Región de La Araucanía registra ocho incendios forestales activos, con 1.151 hectáreas consumidas hasta el último informe. Aunque la superficie afectada es menor en comparación con otras regiones, CONAF mantiene un monitoreo permanente debido a la cercanía de algunos focos con sectores habitados.
La autoridad forestal reiteró que el combate de los incendios forestales se mantiene activo, con equipos desplegados en terreno durante toda la jornada. El trabajo se coordina con Bomberos, el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres y las autoridades regionales.
Desde CONAF hicieron un llamado a la ciudadanía a respetar las medidas de prevención, evitar conductas de riesgo y acatar las instrucciones de las autoridades. La institución recordó que gran parte de los incendios forestales tiene origen humano, por lo que la prevención sigue siendo clave para reducir nuevas emergencias.