La Contraloría detectó una serie de irregularidades en la Comisión Nacional de Riego (CNR), tras auditar la gestión y control de recursos públicos destinados a bonificaciones para inversiones y obras de riego y drenaje.
Entre los principales resultados de la auditoría figuran gastos improcedentes por más de 1.700 millones, vinculados a que la CNR realizó pagos de bonificaciones utilizando facturas que posteriormente fueron rebajadas mediante notas de crédito, por lo que no se acredita el gasto real.
Otra observación grave: al menos 621 iniciativas cuyo plazo de ejecución ya expiró no han sido formalmente cerradas ni declaradas como abandonadas, incumpliendo la normativa vigente y dejando recursos comprometidos sin control efectivo.
También se evidenciaron discrepancias entre los registros de la CNR y los del Servicio de Impuestos Internos (SII), incluyendo diferencias en montos, documentos inexistentes y errores en los datos, lo que debilita los controles sobre el uso de recursos públicos.
Posible conflicto de interés
La Contraloría comprobó la contratación de una empresa cuyo propietario es cónyuge de una funcionaria de la CNR, situación que infringe las normas sobre inhabilidades.
Se constató que las rendiciones de fondos enviadas por la Tesorería General de la República no fueron adecuadamente verificadas ni respaldadas por la CNR, lo que impide asegurar el correcto uso de los recursos públicos y limita la trazabilidad de los pagos.
Acciones de la Contraloría
Ante los hechos señalados, la Contraloría General presentará un reparo para recuperar los más de $1.716 millones pagados de manera improcedente. Además, ordenó a la CNR instruir un sumario para determinar eventuales responsabilidades administrativas.
Los antecedentes fueron remitidos al Ministerio Público, al Consejo de Defensa del Estado y al SII para la evaluación de las acciones que correspondan.