La Contraloría General de la República realizó este lunes 24 de agosto una fiscalización en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, enfocada principalmente en materias de seguridad y control aeroportuario.
La inspección estuvo encabezada por la contralora Dorothy Pérez, junto al jefe de la División de Fiscalización, Ricardo Provoste, además de un equipo de fiscalizadores y supervisores.
Contraloría revisó sistemas de seguridad del aeropuerto
Durante la jornada, los funcionarios revisaron las condiciones y capacidades de seguridad disponibles en el principal terminal aéreo del país. Entre los aspectos fiscalizados estuvieron el funcionamiento y cobertura de las cámaras de vigilancia, los sistemas de monitoreo y los equipos utilizados para supervisar distintas zonas del aeropuerto.
La inspección también contempló los mecanismos destinados al control de drogas, explosivos y otros elementos, además de los procedimientos implementados para enfrentar eventuales situaciones de riesgo.
Otro de los puntos considerados fue el control de acceso a sectores restringidos, con énfasis en las medidas utilizadas para regular el ingreso y desplazamiento de personas.
Los fiscalizadores también observaron las condiciones existentes en el perímetro del terminal, como parte de la revisión de los mecanismos destinados a resguardar la seguridad aeroportuaria.
Control migratorio también fue fiscalizado
La Contraloría incluyó dentro de la inspección los procedimientos relacionados con el control migratorio y entrevistó a equipos de la Policía de Investigaciones y la Dirección General de Aeronáutica Civil.
En esta materia, revisaron las condiciones en que se desarrollan los procedimientos de inmigración y los recursos disponibles para tareas como la revisión de equipaje y control de estupefacientes.
Además, la fiscalización consideró las soluciones inclusivas implementadas para facilitar el desplazamiento y atención de personas con movilidad reducida dentro de las instalaciones.
La Contraloría explicó que este trabajo permitirá recopilar antecedentes sobre el funcionamiento de los sistemas inspeccionados y las medidas existentes en puntos relevantes para la seguridad del aeropuerto.
La revisión busca verificar directamente que los mecanismos de prevención, vigilancia y control implementados en el recinto se encuentren ajustados a la normativa vigente.