La Defensoría de la Niñez informó que 17 niños, niñas y adolescentes han fallecido por armas de fuego durante 2026, cifra registrada hasta el 22 de agosto y que representa una disminución respecto al mismo periodo del año anterior.
Según el organismo, durante 2025 se contabilizaron 22 fallecimientos en igual fecha, por lo que este año existe una baja de cinco casos. Sin embargo, advirtió que la violencia armada continúa afectando gravemente a la infancia y adolescencia.
Adolescentes concentran la mayoría de las víctimas
Los datos muestran que la mayor parte de los fallecimientos corresponde a adolescentes. Entre 2024 y agosto de 2026 se registraron 98 muertes de menores por armas de fuego.
De ese total, el 90% de las víctimas tenía entre 13 y 17 años, mientras que 77 casos correspondieron a jóvenes entre 15 y 17 años, equivalente al 79%.
El defensor de la Niñez, Anuar Quesille, señaló que la disminución de casos no significa que la situación sea aceptable. “Cada una de estas muertes constituye una vulneración extrema de derechos y demuestra que el Estado debe perseverar en una respuesta coordinada, preventiva y territorialmente focalizada”, afirmó.
Región Metropolitana concentra los casos
La Defensoría indicó que la violencia armada presenta una fuerte concentración territorial. Entre 2024 y agosto de 2026, 68 de los 98 fallecimientos ocurrieron en la Región Metropolitana, equivalente al 69% del total nacional. Durante 2026, la tendencia se mantiene: 13 de los 17 casos registrados ocurrieron en la capital.
Desde el organismo señalaron que se requiere fortalecer las intervenciones en los territorios con mayores niveles de violencia, mediante coordinación entre instituciones de seguridad, educación, salud y protección social. Además, llamaron a evitar enfoques que responsabilicen a los adolescentes por hechos de violencia de los que son víctimas.