La Policía de Investigaciones y el Ministerio Público desarticularon una organización criminal dedicada al robo de cables de cobre y otros delitos en la Provincia de Limarí, tras una investigación que se extendió por seis meses.
El operativo, denominado Operación Delta, permitió intervenir ocho domicilios ubicados en las comunas de Ovalle y Coquimbo. Durante las diligencias, los detectives incautaron cerca de 100 kilos de cobre, armas de fuego, municiones, drogas, dinero en efectivo y vehículos.
La investigación comenzó tras una serie de denuncias presentadas por agricultores y empresas agrícolas afectadas por el constante robo de cables de cobre en predios productivos de la Provincia de Limarí.
El prefecto inspector Javier González, jefe de la Región Policial de Coquimbo, explicó que: “Detectives de la Brigada de Investigación Criminal Ovalle con el Ministerio Público, en esta primera etapa, logran establecer y desarticular una estructura criminal organizada para cometer diversos delitos principalmente el robo de cables de cobre, asociación ilícita, microtráfico de drogas, entre otros”.
La autoridad policial indicó además que más de cien detectives participaron en el operativo para ejecutar órdenes judiciales en sectores rurales y urbanos.
González añadió que: “Un centenar de detectives de las regiones policiales de Atacama y Coquimbo, dieron cumplimiento a la Orden Judicial para intervenir 06 domicilios en el sector rural y urbano de la comuna de Ovalle y 02 inmuebles en Coquimbo, donde operaba esta organización criminal que seguimos investigando para establecer responsabilidades, y la trazabilidad de la ruta del cobre, con diversos destinos que incluso van más allá de nuestras fronteras”.
Investigación permitió detener a ocho imputados
La Fiscalía Regional de Coquimbo confirmó que la banda operaba en distintos sectores agrícolas y mantenía actividades ligadas a varios delitos.
Durante el procedimiento, la policía incautó armas de fuego de diversos calibres, municiones, cannabis a granel, $1.900.000 en efectivo y tres vehículos. Uno de los automóviles estaba clonado y mantenía encargo vigente por robo.
El fiscal regional de Coquimbo, Patricio Cooper, sostuvo que: “Este es un trabajo de investigación de seis meses que resulta del cruce de información y denuncias de los agricultores y víctimas de diversos delitos que cometía una banda delictual multipropósito”.
Además, explicó que el principal negocio ilícito del grupo correspondía al robo de cables de cobre desde maquinaria agrícola y transformadores eléctricos.
Cooper detalló que: “Su giro principal era el robo de cables de cobre que extraían de la maquinaria agrícola y de transformadores eléctricos que sustraían en el campo”.
El persecutor agregó que los integrantes también cometían robos de vehículos y sustracción de productos agrícolas. En total, ocho personas fueron detenidas y quedaron a disposición de la justicia.
Fiscalía formalizó cargos por múltiples delitos
El fiscal jefe de Ovalle, Rodrigo Gómez del Pino, formalizó a los imputados por diez hechos investigados vinculados a distintos delitos.
Entre los cargos se encuentran robo de transformadores, robo de tendido eléctrico, tráfico de drogas, extorsión, tenencia ilegal de armas, falsificación de instrumento público y receptación de vehículos.
El persecutor afirmó que: “Hay varios delitos de robo de transformadores y cable del tendido eléctrico, pero tambien delitos de extorsión, tráfico de drogas, tenencia de arma de fuego, tenencia de arma de fuego prohibida, municiones, falsificación de instrumento público y receptación de vehículo”.
Además, Gómez advirtió el impacto social de este tipo de delitos. En esa línea, señaló que: “La peligrosidad de los sujetos fue claramente compartida por el juez con este fiscal porque no solo estamos en presencia de sustracción de especies, sino por los daños para todos nosotros, principalmente con personas que dependen de la energía eléctrica o con enfermedades electrodependientes”.
Autoridades destacaron impacto en agricultores y comunidades
El delegado presidencial regional de Coquimbo, Víctor Pino, afirmó que el robo de cables de cobre afecta directamente la calidad de vida de las personas y perjudica la actividad agrícola de la zona.
La autoridad expresó que: “El robo de cables no solo afecta a particulares sino a la comunidad, porque daña la calidad de vida de las personas y eso es lo que estamos combatiendo desde que llegamos al Gobierno del presidente José Antonio Kast”.
Por su parte, Cristián Carrión, presidente de la Comunidad de Agua del Sistema Paloma y representante de agricultores de Limarí, valoró el resultado de la investigación.
Carrión señaló que: “Nos afectaba demasiado, desde el año 2024, sufrimos muchos daños en equipos y fuentes de energía”.
Asimismo, agregó que: “Es un flagelo que afecta a toda la comunidad, por lo que agradecemos todas las gestiones y este logro para dedicarnos a producir el campo donde necesitamos energía durante las 24 horas”.
Finalmente, la seremi de Seguridad Pública de Coquimbo, María José Duarte, indicó que: “Las acciones de Seguridad Pública no se comunican, se ejecutan. Esta es una muestra de lo que estamos haciendo coordinadamemente entre las instituciones y la comunidad con estos resultados”.
El tribunal dejó a cinco imputados en prisión preventiva. Otros tres quedaron sujetos a medidas cautelares. La Fiscalía y la PDI tendrán un plazo de 120 días para continuar la investigación.