En respuesta a la trágica muerte de dos jóvenes hinchas de Colo Colo, ocurrida la noche del jueves en las afueras del Estadio Monumental, las parlamentarias de la Región Metropolitana, Catalina del Real y María Luisa Cordero, enviaron una carta al Presidente Gabriel Boric, donde expresaron su profunda preocupación por la grave crisis de seguridad que enfrenta la región y solicitaron la remoción del delegado presidencial metropolitano, Gonzalo Durán.
La carta subraya que la gestión de Durán en la delegación, así como cuando era alcalde en Independencia, ha sido totalmente negligente, recalcando que la situación de violencia en la Región Metropolitana es alarmante. Según el Informe Nacional de Víctimas de Homicidios Consumados en Chile 2024, publicado por el Ministerio de Seguridad Pública, algunas comunas siguen enfrentando niveles de violencia intolerables. Puente Alto y Santiago, ubicadas en la región, figuran entre las más afectadas, con tasas de 22 y 21 homicidios por cada 100 mil habitantes.
“Estos índices han creado un ambiente en donde la población se ha ido acostumbrando a vivir con miedo y riesgo constante, lo cual es inaceptable para una sociedad que aspira a vivir en paz”, manifestaron las legisladoras.
Al respecto la diputada Cordero, representante de la comuna de Macul, junto con lamentar lo ocurrido, enfatizó en la realidad que enfrentan los vecinos que viven en las cercanías del estadio: “La tragedia ocurrida ayer en el Estadio Monumental, que dejó como saldo la muerte de dos jóvenes hinchas, resalta la angustia y el sufrimiento de los vecinos que habitan cerca de un lugar que se ha convertido en un “antro delictual”, donde la violencia y el narcotráfico se disfrazan de fervor deportivo”.
“La seguridad de los ciudadanos debe ser la máxima prioridad del gobierno, y no se puede permitir que la gestión actual continúe ignorando las demandas fundamentales de protección y bienestar de la población”, afirmó del Real.
Las diputadas denuncian la negativa de Durán para implementar medidas de seguridad cruciales, así como una desconexión con la realidad que viven los ciudadanos, quienes demandan acciones concretas en lugar de promesas vacías.