En conversación con El Agro en Radio Agricultura, Florian Berg, gerente de Silbertec abordó los cambios que está experimentando el sector agrícola con la incorporación de nuevas tecnologías.
Consultado sobre el impacto de la automatización en el empleo, Berg descartó que la incorporación de nuevas máquinas implique necesariamente una reducción de trabajadores.
Por el contrario, aseguró que la experiencia demuestra que la tecnología cambia las funciones de las personas y genera nuevas oportunidades de capacitación. “Nunca he visto que una empresa termine con menos empleados por incorporar tecnología”, sostuvo.
Según explicó, los trabajadores pasan a desempeñar labores de programación, mantenimiento y operación de equipos más sofisticados, elevando el nivel de especialización dentro de las empresas.
Cambios y consumidores
Berg explicó que las transformaciones sociales también están modificando la forma en que se producen y comercializan los alimentos.
Según indicó, el aumento de hogares más pequeños y los cambios en los hábitos de consumo han impulsado una mayor demanda por productos en formatos reducidos y de preparación rápida.
“Todos están buscando un precio menor junto con porciones más chicas, y eso obliga a lograr mayores eficiencias”, señaló.
A su juicio, este escenario exige procesos productivos mucho más precisos, capaces de minimizar pérdidas y optimizar cada etapa de la elaboración y el envasado.
Acercar la innovación a las pymes
Precisamente, uno de los principales objetivos de Silbertec es ampliar el acceso a estas soluciones tecnológicas. Berg explicó que la compañía busca desarrollar alternativas más accesibles para productores medianos y pequeños, permitiéndoles mejorar su productividad sin enfrentar inversiones prohibitivas.
Además, adelantó que la empresa proyecta expandir su presencia hacia la agroindustria, especialmente en áreas vinculadas a la automatización, selección y envasado de productos frutícolas. “Queremos acompañar también a la agroindustria chilena para que pueda seguir desarrollándose y ser más competitiva afuera”, señaló.
Finalmente, el ejecutivo sostuvo que la automatización ya dejó de ser una tendencia futura y pasó a formar parte de la realidad cotidiana de la industria alimentaria. A su juicio, el desafío ahora será que las pequeñas y medianas empresas puedan incorporarse a esa transformación para fortalecer la competitividad del sector en los próximos años.
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