La inteligencia artificial (IA) está modificando de manera acelerada el ejercicio del Derecho, con nuevas herramientas que permiten automatizar tareas, generar documentos y procesar grandes cantidades de información.
Así lo abordó Maximiliano Amor, Director Ejecutivo de Lemontech, empresa de tecnología para la industria legal en Latinoamérica, durante una conversación con Pedro Pizarro en el programa “En Simple” de Radio Agricultura.
El diálogo permitió analizar las oportunidades que ofrece esta tecnología, pero también los riesgos que surgen cuando los profesionales utilizan sistemas de IA sin una adecuada revisión.
Amor explicó que la adaptación del mundo jurídico enfrenta un escenario particular debido al carácter tradicional de la industria. Sin embargo, sostuvo que las exigencias del mercado están acelerando la incorporación de nuevas tecnologías.
“La inteligencia artificial llegó para quedarse y está creciendo de manera muy acelerada. Quizás tú sabes incluso mejor que yo, que la industria legal es bien tradicional en términos generales, es resistente al cambio, a las tecnologías. Sin embargo, el mercado y la industria han ido empujando a que se tengan que subir a la ola”, expresó.
Inteligencia Artificial: Automatización y nuevas herramientas para el trabajo jurídico
La inteligencia artificial en el Derecho ya permite desarrollar distintas funciones que antes requerían una mayor cantidad de tiempo por parte de abogados y equipos legales.
Entre sus aplicaciones aparecen la automatización de tareas, la elaboración de documentos, la investigación jurídica y el análisis de grandes volúmenes de información. Estas capacidades también pueden contribuir a detectar patrones y posibles fraudes.
Sin embargo, el avance tecnológico abre interrogantes sobre privacidad, protección de datos, propiedad intelectual y sesgos algorítmicos. A ello se suma la discusión sobre quién asume la responsabilidad cuando una herramienta entrega información incorrecta.
Amor destacó que la adopción de estas tecnologías también ocurre en estudios jurídicos y departamentos legales. No obstante, advirtió que existe una diferencia importante entre la velocidad de desarrollo tecnológico y la capacidad de los marcos regulatorios para responder.
“Hoy día vemos muchos estudios, muchas gerencias legales que están adoptando estas tecnologías, pero pasa que la tecnología también avanza más rápido que que las regulaciones, entonces ahí se empiezan a abrir discusiones bien entretenidas sobre cómo usar este tipo de herramientas y con qué criterio”, explicó.
El abogado debe mantenerse dentro del proceso
Uno de los principales conceptos analizados durante la conversación fue el denominado “human-in- the-loop”, que plantea mantener al ser humano involucrado en las distintas etapas de un proceso tecnológico.
Desde Lemontech, Amor sostuvo que la IA puede apoyar significativamente el trabajo profesional, pero todavía presenta errores y dificultades de interpretación. Por esa razón, planteó que los abogados deben revisar los resultados antes de utilizarlos.
“Hay un concepto que en el mundo de las startups, hablamos del ‘human in the loop’, que es básicamente el humano en los procesos. Desde Lemontech, siendo una empresa de tecnología y que impulsa la inteligencia artificial, somos bien claros en invitar a los usuarios a a mantenerse dentro del loop, porque la inteligencia artificial, si bien está cada día más avanzada y hay motores cada vez más precisos, sigue teniendo errores, temas de interpretación, se marea y es super importante que el humano revise que esté todo en orden. No descansar en que esta tecnología te va a hacer la pega al 100%.”
Esta advertencia adquiere especial relevancia en una actividad donde la precisión de las fuentes y la responsabilidad profesional resultan fundamentales.
Durante el programa también se revisó el caso de una abogada sancionada por el Tribunal Constitucional después de presentar citas de libros y fallos inexistentes o incorrectos.
El episodio expuso uno de los riesgos más relevantes de la inteligencia artificial en el Derecho: las denominadas “alucinaciones”, fenómeno en el que estas herramientas pueden generar información que aparenta ser correcta, pero que no cuenta con respaldo real.
Formación de nuevos abogados enfrenta nuevos desafíos
El avance de la IA también está cambiando las exigencias para las nuevas generaciones de profesionales. Los futuros abogados deberán incorporar competencias tecnológicas, pero también fortalecer capacidades relacionadas con el análisis, el criterio jurídico y la verificación de información.
En este escenario, la tecnología no reemplaza la responsabilidad del profesional. Por el contrario, su utilización exige mantener estándares de rigor y ética.
La discusión también plantea desafíos para las universidades y para los organismos encargados de establecer normas. La formación jurídica deberá considerar herramientas de IA y, al mismo tiempo, preparar a los estudiantes para reconocer sus limitaciones.
La experiencia analizada en “En Simple” muestra que la incorporación de estas herramientas no consiste únicamente en adoptar nuevas plataformas. También requiere establecer criterios claros para su utilización y mantener una supervisión humana permanente.