Un violento hecho policial quedó al descubierto la madrugada de este lunes en Recoleta, luego de que Carabineros encontrara el cuerpo sin vida de un hombre al interior de un automóvil abandonado.
El hallazgo se produjo en la intersección de Héroe Juan Salas Rojas con la caletera de Vespucio Norte, donde se encontró un vehículo con encargo por robo. En su interior, en el asiento del copiloto, estaba el cadáver de un ciudadano colombiano de 25 años, con múltiples impactos de bala.
La Brigada de Homicidios de la PDI, junto al Equipo contra el Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) del Ministerio Público, investiga el caso. Una de las principales hipótesis apunta a que el homicidio no ocurrió en el mismo punto donde fue encontrado el cuerpo. Según testigos, no se escucharon disparos en la zona, lo que refuerza la teoría de un traslado del cadáver en el mismo vehículo.
Mientras se realizaban las pericias en el lugar, personal policial escuchó nuevos disparos a escasas cuadras. Minutos después, un automóvil Suzuki Swift con impactos de bala pasó cerca del perímetro acordonado, siendo interceptado por Carabineros.
En el vehículo iban tres personas: un niño de 13 años, un adolescente de 16 años con una herida de bala en el tórax, y un adulto de 20 años, quien también presentaba disparos en un brazo y una pierna. Ambos lesionados fueron derivados a centros asistenciales, y el joven de 16 años se mantiene en riesgo vital en la Clínica Indisa.
A pesar de que ninguno de los ocupantes quiso entregar detalles del ataque, las autoridades no descartan una posible relación entre ambos hechos.
La fiscal Marcela Adasme, del ECOH, señaló que la identidad de la víctima se obtuvo gracias a la información proporcionada por su familia, ya que se encontraba en situación migratoria irregular. También explicó que no hay testigos del crimen y que la investigación aún está en sus primeras etapas.