El exministro del Interior e investigador del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado de la Universidad San Sebastián, Jorge Burgos, analizó la propuesta del gobierno de crear un Registro Nacional de Vándalos e Incivilidades, respaldó la necesidad de terminar con la impunidad en delitos menores, pero advirtió que las sanciones deben ser “súper cuidadosas” para no discriminar por situación socioeconómica, en una entrevista en Radio Agricultura.
Fue en el programa “La Mañana de Agricultura” de Radio Agricultura, conducido por la periodista Cristina González, donde el exsecretario de Estado se refirió a la iniciativa anunciada por el presidente José Antonio Kast en su cuenta pública.
La necesidad de terminar con la impunidad
Burgos coincidió con el diagnóstico ciudadano reflejado en las encuestas. “La lógica de que ciertos delitos, simples delitos, faltas o que ahora la llaman incivilidades sean impunes es una cuestión que cae en la mayoría”, afirmó.
“El punto tiene sentido, presumir que detrás de esta propuesta solo hay un afán persecutorio a sectores de determinadas situaciones me parece súper injusto”, agregó.
Las sanciones alternativas propuestas
El exministro planteó una serie de medidas que no afecten el patrimonio de las personas. “No poder sacar pasaporte, carnet de conducir por un tiempo determinado” , sugirió.
También propuso “no poder entrar a recintos deportivos, no estar en el registro nacional de hincha. Es una cuestión que no tiene que ver con el patrimonio de la persona y tiene que ver con una sanción que muchas veces es muy dura”.
La preocupación por la discriminación
Burgos advirtió sobre el diseño del registro. “Hay que ser súper cuidadoso en el listado” , señaló.
“Tratar de no hacer todo lo posible por no vincularlo a una determinada situación socioeconómica”, explicó el exsecretario de Estado.
El respaldo a terminar con la impunidad
El exministro concluyó que “hay que buscar penas alternativas para este tipo de acciones, penas interesantes que se concreticen y que hagan un efecto disuasivo”. “La gente se cansa de que sea demasiado gratis hacer cosas de esa naturaleza”, sentenció.