El investigador del Centro de Estudios en Seguridad y Crimen Organizado (SESCRO) de la Universidad San Sebastián, Felipe Harboe, abordó en Radio Agricultura los recientes resultados del nuevo indicador de crimen organizado en Chile.
Durante su paso por “La Mañana de Agricultura”, Harboe explicó que este instrumento es el primero de su tipo en el país y estará abierto a todo público.
“Este es el primer indicador del crimen organizado en Chile (…) cualquier persona que lo quiera, analistas, tomadores de decisión, podrán ver su evolución”, detalló.
La herramienta permite medir los delitos por región y comuna, utilizando dos criterios: la tasa cada 100 mil habitantes y una tasa de frecuencia, que revela la movilidad del crimen.
Crimen organizado: un alza que preocupa
El estudio del SESCRO comparó los años 2022 y 2023, y arrojó un aumento en los delitos vinculados al crimen organizado.
“Habría un 8,4% de aumento en los delitos vinculados al crimen organizado en Chile entre un año y otro”, confirmó Harboe.
Este incremento, según el investigador, tiene relación directa con la expansión de delitos como el cibercrimen, que mostró un crecimiento alarmante.
Cibercrimen en Chile: más del doble en un año
Felipe Harboe destacó el avance de la delincuencia digital como uno de los fenómenos más críticos actualmente.
“Chile tiene una situación de aumento exponencial de la ciberdelincuencia (…) tiene un aumento del 110% entre un año y otro”, advirtió.
Detalló que estos delitos incluyen desde negación de servicios, secuestro de datos, desvíos de dinero hasta fraudes informáticos más complejos.
El investigador aclaró además que el indicador se basa en las denuncias ingresadas al Ministerio Público, lo que refleja a quienes se atrevieron a reportar los hechos.
Extorsiones y violencia: señales de instalación territorial
Harboe subrayó que junto al alza del cibercrimen, aumentaron también delitos asociados a la violencia y la extorsión.
“Chile está viviendo un fenómeno de extorsión que es propio de la instalación en los territorios del crimen organizado”, explicó.
Este tipo de crímenes, según indicó, surgen cuando estas organizaciones buscan someter a bandas rivales o controlar zonas específicas a través del miedo.
“Lo primero que intentan es someter a las bandas rivales para que trabajen para ellos o lisa y llanamente para que se vayan del sector”, afirmó.
Finalmente, Harboe valoró la existencia de esta nueva herramienta, asegurando que permitirá a las autoridades focalizar sus políticas públicas en base a datos concretos.
“Queremos que las autoridades en materia de seguridad comiencen a rendir cuentas, para que sus políticas públicas estén basadas en evidencia”, concluyó.