Las huelgas en colegios particulares han generado preocupación en distintas comunidades educativas, en medio de negociaciones colectivas que enfrentan a trabajadores y administraciones de establecimientos privados.
En conversación con Cristina González en el programa “La Mañana de Agricultura”, de Radio Agricultura, Arturo Concha, presidente de la Federación de Sindicatos de Colegios Particulares (FESICOP), abordó estos conflictos.
El dirigente aseguró que las movilizaciones responden a distintas problemáticas, entre ellas los salarios, el agobio laboral, la violencia escolar y las dificultades para alcanzar acuerdos.
Presidente de FESICOP cuestiona situación financiera de colegios particulares
Uno de los principales temas de la entrevista fue la supuesta crisis económica que enfrentarían algunos establecimientos, producto de la disminución de matrículas y la baja natalidad.
Frente a este escenario, Concha cuestionó los argumentos financieros de algunas administraciones, señalando que las negociaciones colectivas permiten acceder a antecedentes sobre la situación económica de los colegios.
“Hay estados de balance auditados”, explicó el dirigente, quien sostuvo que estos documentos permiten evaluar las condiciones económicas de cada establecimiento antes de negociar.
“Y esos balances en general hablan de una salud financiera importante de los establecimientos. No habla de crisis”, afirmó Concha durante la conversación.
Respecto a la disminución de estudiantes, el presidente de FESICOP reconoció que existe una baja en las matrículas, aunque cuestionó su impacto actual en las finanzas.
“Hay una realidad retórica, la baja de la natalidad versus lo que indican los números”, sostuvo, insistiendo en la importancia de revisar los antecedentes financieros.
En esa misma línea, enfatizó: “Hay que ver los números y los números hablan de salud financiera”, aunque posteriormente reconoció que cada establecimiento enfrenta una realidad particular.
Huelga en Bradford School: el colegio entrega su versión
Durante la entrevista, Concha abordó la situación del Bradford School de Vitacura, cuyos trabajadores iniciaron una paralización en medio de su proceso de negociación colectiva.
Según el dirigente, la administración del establecimiento no aceptó mantener las condiciones mínimas de negociación contempladas en la legislación laboral.
“La empresa ni siquiera se allanó a respetar el piso de negociación”, afirmó Concha, cuestionando la postura del establecimiento frente a las demandas de los trabajadores.
Por su parte, el Directorio del Colegio Bradford entregó su versión de los hechos, manifestando su disposición a retomar las conversaciones con el sindicato.
“El Directorio del Colegio Bradford está consciente de los efectos que la huelga está generando en nuestra comunidad escolar y reafirma su disposición a retomar el diálogo con el sindicato para alcanzar un acuerdo.
Durante el proceso de negociación, el Colegio ha actuado con apego a la normativa vigente, transparentando su situación financiera y las posibilidades económicas reales de la institución.
Nuestra prioridad es resguardar la sostenibilidad del proyecto educativo, proteger los puestos de trabajo y generar las condiciones que permitan retomar las actividades académicas a la brevedad posible”, señalaron desde el establecimiento.
Violencia escolar, salarios y responsabilidad de los sostenedores
Más allá del conflicto en Bradford, Concha también advirtió sobre el deterioro de las condiciones laborales en el sistema educativo chileno, especialmente después de la pandemia.
“La violencia dentro de los establecimientos educacionales va en aumento”, afirmó, identificando también el agobio laboral como una de las principales preocupaciones del gremio.
En materia salarial, cuestionó que las mensualidades de los colegios particulares estén indexadas a la UF, mientras que las remuneraciones de sus trabajadores se pagan en pesos.
Finalmente, el dirigente abordó las responsabilidades frente a las consecuencias de las huelgas, cuestionando que los sindicatos aparezcan como los únicos responsables de estos conflictos.
“Las negociaciones colectivas son dos partes”, recalcó, antes de apuntar directamente a las obligaciones que tienen los establecimientos con sus comunidades educativas.
“Los que tienen que cautelar el derecho a la educación son las empresas educativas”, sostuvo el presidente de FESICOP durante su entrevista en Radio Agricultura.