El escándalo por el uso fraudulento de licencias médicas por parte de trabajadores públicos sigue escalando y golpea con fuerza también a las empresas del Estado. Una de ellas es Metro de Santiago, que este viernes anunció la primera ola de desvinculaciones, en medio de una indagatoria interna derivada del informe de Contraloría que reveló miles de casos de trabajadores que salieron del país estando con licencia médica.
Hace algunos días, Patricio Baronti, gerente corporativo de la empresa, presentó su renuncia en medio de esta situación. Hoy, la compañía concretó un primer grupo de despidos.
“Metro inició un análisis sobre cada uno de los casos contenidos en la nómina a partir de información interna adicional. Producto de esta revisión, se constató que los 188 casos de licencias médicas corresponden a 131 personas, de las cuales 99 se encuentran trabajando actualmente en la empresa”, señaló la compañía a través de un comunicado.
Desvinculaciones por faltas graves a la probidad
Tras el análisis interno, Metro concluyó que, “en mérito de los antecedentes tenidos a la vista, un primer grupo de 23 personas fue desvinculado esta mañana por incumplimiento grave a las obligaciones del contrato y falta a la probidad”.
Sobre los otros casos, la empresa detalló que “los restantes 76 siguen siendo analizados con la máxima celeridad para adoptar las medidas correspondientes según la normativa interna de Metro y la legislación vigente, con el fin de sancionar cualquier irregularidad, como se ha hecho hasta ahora”.
Asimismo, Metro precisó que una vez finalizado el proceso de análisis, todos los antecedentes serán remitidos a las respectivas Compin o Isapres, con el objetivo de que esas instituciones puedan iniciar sus propias investigaciones y acciones administrativas o legales.
Codelco también ha iniciado despidos
Este caso se suma a lo que está ocurriendo en otras empresas estatales, como Codelco, que esta semana confirmó la desvinculación de 37 trabajadores por hechos similares. En todos los casos, se trata de personas que habrían viajado al extranjero mientras estaban con licencia médica, lo que constituye una posible falta a la probidad y al deber de veracidad frente a las instituciones de salud.
El uso irregular de licencias médicas ha encendido las alarmas en el Estado y ya motivó miles de sumarios administrativos, la renuncia de funcionarios y una seguidilla de investigaciones en curso.