En un espacio marcado por los recuerdos del expresidente Sebastián Piñera Echenique, Magdalena “Mane” Piñera Morel conversó con Carmen Ibáñez sobre la vida, trayectoria y legado del exmandatario.
La conversación se desarrolló en la oficina que utilizó Sebastián Piñera. El lugar conserva sus libros, fotografías, documentos y distintos objetos personales, elementos que mantienen presente parte de su historia política y familiar.
Durante el encuentro, Mane Piñera presentó “Sebastián Piñera Echenique: En 50 voces globales”, publicación que reúne testimonios de líderes y personalidades internacionales que conocieron al exjefe de Estado.
El libro incorpora las experiencias y reflexiones de figuras como Barack Obama, Emmanuel Macron y Lula da Silva, además de otras personalidades relevantes del escenario internacional.
La publicación busca entregar una mirada amplia sobre la trayectoria de Sebastián Piñera y su influencia más allá de las fronteras de Chile.
Un libro que busca proyectar su legado
Magdalena Piñera explicó que el proyecto tiene un significado especial para ella. La elaboración del libro implicó un extenso trabajo y también una reflexión sobre la figura del exmandatario después de su fallecimiento.
“Este libro ha sido uno de los proyectos personales míos más importante, porque fue harto trabajo y es muy simbólico, porque no solamente es una reflexión sobre una personaque murió”, señaló Magdalena Piñera Morel.
La autora también destacó que los testimonios reunidos buscan mirar hacia el futuro. Para Mane Piñera, el libro no pretende limitarse a recordar al expresidente, sino rescatar principios que considera relevantes para Chile.
“Los textos aquí contenidos hablan de una figura que nos debe inspirar para el futuro. No es solamente un ejercicio de nostalgia, sino de reflexionar sobre la importancia y el cuidado de la democracia”, sostuvo.
En la conversación, también abordó la importancia de preservar las instituciones democráticas y valorar el país.
“Respecto a la conservación y ser orgullosos del Chile que tenemos, entender que la democracia no es algo que lo heredamos porque sí o que cae como maná del cielo, sino que se cuida y se trabaja todos los días y entre todos”, afirmó Magdalena Piñera.
La reflexión forma parte de una mirada más amplia sobre el legado de Sebastián Piñera, especialmente sobre su actividad política y su presencia en el escenario internacional.
El expresidente desde una mirada familiar
La conversación también permitió conocer una faceta más personal del exmandatario. Mane Piñera recordó al padre y abuelo que conoció en el ámbito familiar, lejos de las responsabilidades propias de La Moneda.
También habló de su relación con Cecilia Morel y de los años en que su familia enfrentó los desafíos asociados a la Presidencia de la República.
La ausencia del expresidente ocupa un espacio importante en su relato. Mane explicó cómo ha enfrentado este período y la responsabilidad que implica mantener determinados proyectos vinculados a su historia familiar.
En paralelo, la hija del exmandatario abordó su trabajo en las fundaciones familiares y las áreas que considera prioritarias para los próximos años.
Entre ellas destacan la educación y la conservación del medioambiente, ámbitos que forman parte de las iniciativas que busca continuar desarrollando.
La entrevistada también describió a Sebastián Piñera como una persona inquieta, optimista y cercana en el ámbito privado. Esa dimensión familiar complementa la imagen pública de quien ejerció dos períodos como Presidente de Chile.
Sobre su trayectoria política, Mane Piñera destacó especialmente su defensa de la democracia y su participación en asuntos internacionales.
“Se reconoce a la figura de Sebastián Piñera como un gran demócrata de acción. Él tomó acciones, él trabajó, él desafió dictaduras como Venezuela, él fue un líder internacional”, afirmó.
El libro “Sebastián Piñera Echenique: En 50 voces globales” reúne así una mirada internacional sobre el exmandatario junto con una reflexión personal de su hija.
La conversación con Carmen Ibáñez permitió recorrer ambas dimensiones. Por un lado, aparece el expresidente observado por líderes mundiales. Por otro, surge Sebastián Piñera como padre, abuelo y figura familiar.