Un estudio de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) detectó importantes brechas de formalidad y cumplimiento normativo en los denominados malls chinos, tras analizar 87 establecimientos.
La investigación consideró locales ubicados en las regiones de Tarapacá, Valparaíso, Metropolitana, Biobío, La Araucanía y Los Lagos, examinando productos, patentes municipales y documentación de ventas.
Entre los principales hallazgos aparecen deficiencias relacionadas con certificaciones, rotulado, información en español y documentación comercial, además de diferencias relevantes entre la Región Metropolitana y otras zonas.
Cosméticos, juguetes y electrónicos concentran alertas
Una de las principales preocupaciones está relacionada con los cosméticos, categoría presente en el 94,3% de los establecimientos visitados.
Entre los locales que comercializaban estos productos, el 62,2% no exhibía certificación del Instituto de Salud Pública (ISP), mientras que el 43,9% carecía de información en español.
“Nos preocupa que productos que las personas aplican sobre su piel se comercialicen sin que puedan verificar fácilmente su respaldo sanitario o conocer sus indicaciones en español”, señaló el presidente de la CNC, José Pakomio.
En artículos de limpieza, el 77,8% de los establecimientos evaluados no presentaba el rotulado conforme a la norma correspondiente. En productos electrónicos, el 51,4% no mostraba código QR SEC.
Los juguetes, presentes en el 96,6% de los locales, también registraron brechas. El 38,1% de los establecimientos no presentaba información en español y el 42,9% carecía de instrucciones o manuales.
Regiones presentan mayores brechas
El estudio también identificó diferencias entre la Región Metropolitana y las otras regiones consideradas. En juguetes, la disponibilidad de instrucciones alcanzó un 69,2% en la capital, frente a un 37,5% fuera de ella.
En artículos electrónicos, la diferencia fue aún mayor: el 80,4% de los locales metropolitanos contaba con instrucciones, mientras que en regiones la cifra alcanzó apenas un 42,3%.
La exhibición de patentes municipales también presentó diferencias. En Santiago, el 47% de los locales visitados tenía la patente a la vista, mientras que en Tarapacá y Valparaíso la cifra llegó al 20%.
En Biobío, La Araucanía y Los Lagos, ninguno de los establecimientos evaluados exhibía la patente municipal a la vista. En Biobío y Los Lagos tampoco se observó el RUT.
Cerca del 15% de compras en efectivo no recibió boleta
Otro de los aspectos analizados correspondió a la documentación de las ventas. De las 87 compras directas realizadas por el equipo investigador y pagadas en efectivo, el 14,9% no recibió inicialmente boleta o recibo.
Desde la CNC advirtieron que esta situación dificulta que los consumidores puedan respaldar sus compras y ejercer sus derechos, además de comprometer el cumplimiento tributario.
En materia de autenticidad, el estudio estableció que en el 17,2% de los establecimientos no resultaba claro que todos los productos de marcas conocidas fueran originales. En otro 4,6% se observaron artículos clasificados como claramente no originales.
Ante estos resultados, la CNC planteó la necesidad de avanzar hacia una fiscalización coordinada y focalizada, con participación de organismos según las competencias asociadas a cada producto y establecimiento.
Pakomio destacó la importancia de mejorar la identificación comercial de estos locales y fortalecer el intercambio de información entre las instituciones encargadas de fiscalizar.
La propuesta contempla coordinación entre organismos como el Ministerio de Salud, ISP, SAG, SEC, SII, Dirección del Trabajo, PDI, municipios, SERNAC y Aduanas.
“El comercio formal necesita condiciones de competencia leal y los consumidores necesitan seguridad. La exigencia es la misma para todos: cumplir las normas, responder por lo que se vende y desarrollar la actividad comercial con transparencia”, concluyó Pakomio.