La ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga, visitó el control fronterizo del Puerto de Iquique, oportunidad en la cual relevó la importancia que tiene la seguridad sanitaria en la cadena de abastecimiento, especialmente durante la presente pandemia. “Es muy importante poder mantener la sanidad de los productos que se importan porque este es fundamental para mantener la cadena a alimentos de nuestro país”, dijo.
“Este puerto es la entrada de algunos alimentos que importamos y poder mantener funcionado toda esta cadena, que incluye transportistas, a los puertos, las fronteras, debemos hacerlo como sistema, porque gracias a la colaboración de cada uno de los actores vamos a poder enfrentar ese enorme desafío que es llegar con alimentos a cada uno de los chilenos, manteniendo las condiciones fito y zoo sanitarias, que son una ventaja comparativa de nuestro sector”, señaló la ministra Undurraga.
En CF Puerto Iquique el SAG realiza principalmente actividades de recepción de naves y control de importación y tránsito de mercancías silvoagropecuarias de atingencia. Estas actividades se llevan a cabo en los recintos portuario de Iquique terminal Internacional concesionado y Empresa Portuaria Iquique de fondos estatales.
En esa línea, la titular del agro destacó el rol que desempeña el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) en el puerto, que ha “permitido continuar con el trabajo de exportación e importación de alimentos, garantizando la seguridad alimentaria para nuestro país a través de la sanidad de los alimentos que importamos”, agregó Undurraga.
Mensualmente en promedio arriban al CF Puerto Iquique 30 naves provenientes de puerto extranjero, las que son inspeccionadas en búsqueda de hospederos y/o plagas de importancia cuarentenaria o ausentes del territorio nacional. El director regional del SAG, Alfredo Fröhlich, señaló que “acá estamos trabajando en controlar todas las plagas que están ingresando desde Bolivia y Perú para poder abastecer a nuestro país con materias primas inocuas que se importan de otros países. La mosca de la fruta y el ingreso clandestino de transportistas son un riesgo que genera complicaciones a la hora de poder mantener un control y erradicarlo desde nuestro territorio”.