La elección del Papa León XIV fue recibida con emoción por los obispos chilenos, según relató el presidente de la Conferencia Episcopal, René Rebolledo, en entrevista con Radio Agricultura.
“Interrumpimos inmediatamente las tareas cuando apareció la fumata blanca. Era una emoción inmensa”, expresó desde la asamblea que reúne a los obispos en Santiago.
Un Papa sencillo, cercano y con identidad latinoamericana
Rebolledo conoció personalmente al nuevo Pontífice durante una visita a Roma en octubre del año pasado.
“Un hombre muy simple, muy sencillo, tremendamente capaz, inteligente”, destacó sobre el ahora Papa León XIV.
También subrayó su primer mensaje desde el balcón vaticano: “Me impresionó mucho este saludo inicial de su primera bendición invocando la paz”.
Sobre su vínculo con el Papa Francisco, señaló: “Todos esperamos que seguirá sus huellas con los matices propios de su personalidad”.
Rebolledo también se refirió al nombre elegido por el Pontífice: “Su nombre indica identidad, identidad personal y también misión”.
Y agregó: “Un Papa preocupado por las cuestiones sociales. Este aspecto social sin duda estará muy presente”.
Enfrentar los desafíos de la Iglesia y el mundo
Consultado por las urgencias que enfrentará León XIV, Rebolledo aseguró: “Le esperan al Santo Padre enormes desafíos, primero a nivel mundial y luego en temas propios de la Iglesia”.
Frente a las grandes decisiones del pontificado, sostuvo: “Felizmente tiene el soporte de la oración de todo el mundo. El Espíritu Santo lo iluminará para afrontar estos grandes temas”.
Cerró su intervención con una afirmación clara: “El Señor nos ha dado al Papa que necesitábamos en estos momentos para la Iglesia y para el mundo”.