La Cámara de Diputadas y Diputados dio un nuevo impulso al proyecto que busca autorizar el porte permanente de armas fiscales para funcionarios de Carabineros, una modificación directa a la Ley Orgánica Constitucional de la institución.
La iniciativa establece que cada efectivo contará con un arma de cargo asignada de manera individual, cuyo uso, custodia y resguardo quedarán bajo su estricta responsabilidad.
El proyecto fija que estas armas serán de propiedad fiscal, exclusivas e intransferibles, y que los detalles operativos —incluyendo requisitos de uso, protocolos de almacenamiento y eventuales devoluciones— serán regulados mediante un reglamento especial. Con ello, el Gobierno y el Congreso buscan cerrar el vacío legal que existe actualmente, ya que el porte está limitado al horario de servicio y situaciones estrictamente oficiales.
La propuesta surge como respuesta al escenario de mayor violencia delictual y a los riesgos que enfrentan los funcionarios fuera de sus turnos.
La iniciativa así busca permitir que Carabineros mantengan su arma también en horario de descanso, lo evitaría que queden desprotegidos ante eventuales ataques vinculados a su labor policial.
Cuando el proyecto llegó a sala, obtuvo un respaldo mayoritario: 82 votos a favor, 20 en contra y 3 abstenciones. Tras esa aprobación en general, la iniciativa regresará a la Comisión de Defensa para su discusión en particular, instancia donde se revisarán las indicaciones ingresadas por los distintos comités parlamentarios.
Con su avance legislativo, el debate ahora se centrará en los alcances del reglamento que deberá definir cómo se implementará este porte permanente y cuáles serán las responsabilidades asociadas a la portación fuera de servicio.