Puerto Varas vivió un evento climático sin precedentes. El pasado domingo 25 de mayo, un tornado arrasó con fuerza inusitada la comuna, dejando tras de sí casas destruidas, comercios golpeados y familias damnificadas.
El fenómeno recorrió 12,2 kilómetros, con ráfagas que alcanzaron los 178 km/h, afectando a 1.086 personas en una superficie de 83 hectáreas. Los estragos fueron amplios y dolorosos.
Daños millonarios y catastro preciso
El municipio, liderado por el alcalde Tomás Gárate, ejecutó un catastro de viviendas afectadas y una cuantificación de daños, arrojando un total de $31.385 millones en pérdidas, según cifras de Hergo Consulting.
En total, 378 casas resultaron afectadas. De ellas, 27 fueron destruidas, mientras que otras 76 quedaron muy dañadas. Un porcentaje importante presentó daños medianos o leves.
Los emprendimientos locales también sufrieron el embate del tornado: 110 comercios fueron afectados, de los cuales siete tuvieron pérdida total.
Plan de recuperación: seis ejes para reconstruir
Ante este panorama, la Municipalidad diseñó un plan de recuperación estructurado, con seis componentes, 16 estrategias y 45 acciones concretas. El presupuesto estimado para su ejecución es de $13 mil millones.
El componente más costoso es la reconstrucción habitacional, que requiere $4.832 millones, lo que representa el 38,4% del plan. Le sigue la reactivación económica y turística con $2.775 millones.
También destacan la infraestructura pública ($2.390 millones), la restauración patrimonial ($1.900 millones), el bienestar social ($400 millones) y el fortalecimiento institucional ($275 millones).
Un esfuerzo colaborativo y sostenible
El plan no se ejecutará en solitario. Contempla el trabajo conjunto con ministerios, gobiernos regionales, servicios, entidades privadas y fundaciones.
“El objetivo es claro: recuperar el área y apoyar a las personas afectadas, reconstruir la infraestructura dañada y reactivar el tejido económico y social de forma sostenible”, afirmó el alcalde Gárate.
Puerto Varas no se detiene. Con organización, colaboración y visión de futuro, la ciudad del sur de Chile comienza a sanar tras una de las catástrofes más duras de su historia reciente.