En un nuevo capítulo de El Agro TV, el enólogo jefe de Viña Undurraga, Rafael Urrejola, repasó los principales hitos de la viña en sus 140 años de trayectoria, subrayando su capacidad de innovación, sustentabilidad y liderazgo en el vino chileno.
Urrejola, quien lleva casi dos décadas en la viña, destacó que el espíritu que ha guiado a la marca desde su fundación en 1885 ha sido el de anticiparse y adaptarse a los cambios del mercado. “Lo que más representa a la Viña es su carácter, buscar ser pionero, de buscar ser dinámico y también de leer un poco lo que está pasando”, afirmó.
El enólogo recordó que, pese a los desafíos económicos y sociales, la empresa ha sabido mantenerse vigente. “En 140 años la viña pasó de todo tipo de situaciones positivas, complicadas, algunas muy complejas en los años 80, y aún así resistió”, comentó.
Urrejola explicó que un punto de inflexión se produjo en 2006, cuando la viña cambió de propiedad e inició una nueva etapa centrada en la diversificación del vino chileno. “Entró un nuevo socio y se generó la idea de buscar cosas nuevas. Ahí nació el tema espumante”, recordó.
Actualmente, Undurraga produce espumantes en lata y vinos sin alcohol, en respuesta a las nuevas tendencias de consumo. “Se ha juntado un poco el hábito de una vida más saludable… la gente toma menos o elige bebidas sin alcohol, los llamados ‘consumidores cebra’”, detalló.
Cambio en los hábitos de consumo y nuevos desafíos
Urrejola también abordó la baja en el consumo de vino entre los jóvenes. Explicó que las nuevas dinámicas sociales y los estilos de vida actuales han modificado la relación del consumidor con el vino, un fenómeno que desafía a las viñas tradicionales a reinventarse sin perder su esencia.
“Los jóvenes (de 18 a 25 años) nunca han consumido mucho vino o espumante, pero hay una edad en que viene la tranquilidad, que se está más en la casa, después de los 25, donde se empiezan a tomar más vino”, señaló Urrejola. Sin embargo, advirtió que ese proceso de transición se está retrasando: “Hoy día el escenario para las viñas está menos auspicioso que antes”, comentó, tras regresar de una gira por Inglaterra, donde discutió esta tendencias con expertos del mercado internacional.
Urrejola explicó que esta transformación no responde solo a un cambio de preferencias, sino a una evolución cultural y social más profunda. “Esta transición de los jóvenes que se ponen más tranquilos, por decirlo así, y empiezan a consumir vino, está más lenta. No está pasando mucho, y se asocia también a un tema social: hay menos familia, menos matrimonio, la gente sigue saliendo más, estando menos en las casas. Y ahí hay un cambio social y de hábito importante”, reflexionó.
En paralelo, Alex Strodthoff, director de AMUN y CEO de Agrotop, destacó el crecimiento de la avena chilena, que hoy posiciona al país como segundo exportador mundial. Adelantó además que Chile será sede de la International Oats Conference 2026 en Pucón, consolidando su rol en la industria global de cereales.
De esta forma, tanto la vitivinicultura como la producción agrícola nacional refuerzan su lugar en el mercado mundial, con el vino chileno y la avena como emblemas del desarrollo sustentable y la proyección internacional.