Los ministerios de Salud y Seguridad Pública firmaron un convenio para agilizar los procedimientos policiales en la red pública de salud. El objetivo es reducir riesgos al interior de los hospitales y liberar a carabineros y detectives para que vuelvan rápido a las calles.
La ceremonia se realizó en el Hospital de Urgencia Asistencia Pública, un recinto con amplia experiencia en la relación con las policías y Gendarmería.
La ministra de Salud, May Chomali, explicó el sentido del acuerdo. “Queremos devolver a ese carabinero o policía lo antes posible a la calle y reducir el riesgo de que los detenidos estén en los centros asistenciales”, señaló.
La permanencia prolongada de personas detenidas o en custodia puede significar un peligro para funcionarios de salud, usuarios y los propios miembros de las policías.
Carabineros, la PDI y Gendarmería acuden a los servicios de urgencia para constatación de lesiones, alcoholemias u otras situaciones. Estos procedimientos deben cumplirse en paralelo a la atención regular de la población.
Policías en terreno
La ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, destacó el trabajo interministerial. “Buscamos reducir tiempos de espera del personal policial que acompaña a los detenidos. Con esto, las policías pueden enfocarse en sus labores en terreno“, afirmó.
El acuerdo también crea una mesa de trabajo interministerial para evaluar la implementación de un sistema de registro estadístico nacional de estos procedimientos.
Chomali responde a críticas de alcaldes
La ministra de Salud salió al paso de las dudas planteadas por algunos alcaldes sobre el ajuste fiscal. “No hay recortes de programas. Lo que hay es revisión para hacerlos más eficientes y efectivos”, aseguró.
Recordó el programa de costo cero para la APS en la intermediación con Cenabast: “Los alcaldes nos agradecieron porque eso es plata en efectivo que pueden gastar en atenciones a usuarios”.