“La inseguridad se tomó la calle hace mucho tiempo”, sostuvo Sebastián Sichel, candidato a alcalde por Ñuñoa, en medio del tema que fue parte de la agenda del Ejecutivo durante la semana pasada.
Frente a los anuncios informados por el Presidente Gabriel Boric, entre ellos la construcción de una cárcel de alta seguridad, Sichel manifestó: “Lo que tenemos es una toma de agenda tarde del Gobierno. Hace tiempo, muchos estamos reclamando que el tema seguridad era el tema de la agenda, cuidar a carabineros, cuidar el orden público”.
“El Gobierno fue aquello no solo que gatilló el problema de inseguridad, sino que más bien le echó fertilizante, porque durante mucho tiempo negó esta realidad y reacciona tarde. Lo que provoca cualquier reacción tardía siempre es que fue creciendo el fenómeno por la falta de reacción de quien tiene al cuidado a los ciudadanos, que es el Gobierno”, sumó en diálogo con “La Mañana de Agricultura”.
En ese sentido, el exministro de Desarrollo Social expresó: “No sé si celebro, pero al menos me deja un poco más tranquilo que haya reaccionado el Gobierno”.
“Ahora veamos cómo lo hace y yo creo que sigue haciéndolo de manera tibia. Y esta idea de ampliar el Plan Calle Sin Violencia, es una reacción tibia cuando el fenómeno llegó al nivel que llegamos”, añadió.
Sichel y el “estado de emergencia”
Para Sichel, “el estado de emergencia Santiago lo necesitaba hace dos años, y, por lo tanto, hay que avanzar en un estado de emergencia, hay que usar todos los instrumentos que tiene el Estado para proteger a los ciudadanos, entre ellos las Fuerzas Amadas”.
“Yo creo que esta pelea también la dimos en La Araucanía en su minuto (…) Ya tenemos una experiencia práctica de que ha servido”, explicó.
“Hay que ayudar o pedirle ayuda a las Fuerzas Armadas en el control del delito y hay que entender que aquí estamos viendo una guerra interna contra bandas organizadas de narcotráfico, que lo que están haciendo es más bien un modelo a la italiana. Son mafias que controlan el comercio, que controlan el comercio ambulante, el uso de armas, el delito, y, por lo tanto, la forma de combate tiene que ser distinta”, concluyó.