El Senado aprobó el proyecto de Ley de Salud Mental y la iniciativa que fortalece la Superintendencia de Salud. Ambas propuestas buscan garantizar una atención más digna y reforzar los derechos de los pacientes.
Salud Mental como derecho
La ministra Ximena Aguilera destacó que la ley reconoce la salud mental como un derecho fundamental. Entre 2018 y 2025, la prioridad ciudadana en esta materia aumentó de 26% a 68%.
La autoridad resaltó la duplicación de prestaciones ambulatorias y nuevas salas para atención del espectro autista. “Representa un cambio de paradigma fundamental”, afirmó. El proyecto crea un Comité Interministerial y refuerza la protección de derechos.
Más herramientas fiscalizadoras
En paralelo, se aprobó fortalecer las facultades de la Superintendencia de Salud. La reforma permitirá aplicar sanciones más severas a prestadores que incumplan la normativa.
También se creará un Registro Público de Sancionados. El superintendente Víctor Torres señaló que las nuevas herramientas permitirán proteger mejor a los pacientes.