En conversación con La Mañana de Agricultura, la subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva, se refirió a la promulgación de nueva Ley de Adopción, valorando la iniciativa y adelantando que gracias a esta se podría llegar a duplicar la cantidad de procesos de adopción que se registran en el año.
“El cambio principal es que de alguna manera se da vuelta el sistema y se organiza en torno a las necesidades de los niños, a las características de los niños, y en torno a poner el centro en el derecho a vivir en familia como algo que tiene que cumplirse”, señaló.
“Por ejemplo, el interés superior del niño se expresa muy nítidamente en que la ley te obliga a encontrar el mejor enlace, la familia que mejor enlaza con ese niño. Para eso se termina con la lista de prelación que tiene la ley vigente, que te ordena y dice ‘primero la familia, los matrimonios chilenos, luego los matrimonios extranjeros, luego las personas solteras, etcétera'”, explicó.
“Hoy día, al terminar con esa lista y poner unos requisitos generales, lo que se hace, es decir, lo que más importa es que ese niño tenga una familia que le haga bien a él o a ella, por sus características, por su trayectoria”, agregó.
Consultada sobre cómo se determinaría que aquella familia sea “idónea” para el niño, Silva expresó que “hay un procedimiento de verificar con la familia en un proceso de acompañamiento, de identificación de sus capacidades, de sus intereses, de cuál es su motivación para adoptar”.
“Hay una suerte de evaluación psicosocial de esa familia, que tiene un procedimiento que a su vez también fue refinado. Además, esa evaluación hoy día con la ley se hace gratuita, antes había un cierto pago, cosa que es buena, porque te genera que no sea un impedimento”, añadió.
“Por el otro lado, hay 12 meses, en términos máximos de plazo, para ir conociendo y también ir evaluando las características y la trayectoria del niño”, sostuvo.
Mientras que para enfrentar el desafío de disminuir los plazos para que un niño pueda ser adoptado, la subsecretaria de la Niñez informó que “cuando el niño es separado de su familia por las razones que correspondan y que los tribunales determinen, una de las salidas que se contemplan en el proceso de intervención con ese niño es la adopción, y no la última alternativa después de que todo lo demás falló”.
“Hoy día los niños pueden demorarse en el proceso completo entre 3 y 4 años, en promedio”, remarcó.
Respecto de cuantos niños y niñas podrían verse beneficiados gracias a esta nueva ley, Silva remarcó que “cuando uno analiza las estadísticas, están ocurriendo alrededor de 250, 280 adopciones al año. Esos son los procesos de adopción, y hay más o menos en el proceso alrededor de 300, 350 niños al año. Eso en los datos de los hechos”.
“Nosotros tenemos una proyección, y la proyección más conservadora es que lo más probable es que esta cifra de 250 se duplique al año, precisamente por las facilidades que esto está permitiendo y las reglas que se están flexibilizando”, valoró.
“La ley está promulgada, tiene dos años de plazo para entrar en vigencia máximo, tiene unos reglamentos, son siete u ocho reglamentos que hay que hacer. Nosotros, como no queremos esperar, porque no siempre hay que esperar todos los plazos que se ponen en las leyes, ya tenemos un equipo trabajando hace unos meses”, adelantó.
“Tenemos un equipo entre la Subsecretaría de la Niñez y el Servicio de Protección Especializado, que es el que ahora se hace cargo completamente del proceso, lo que implica algunas reformas también al interior de la institución“, comentó.
“Tenemos un equipo trabajando fuertemente, tenemos unos primeros borradores de reglamento, y tenemos un plan de trabajo. Nos hemos autoimpuesto la meta de antes de terminar el gobierno, hay que dejar los reglamentos por lo menos ingresados a la Contraloría, porque esto no puede esperar más”, cerró.