El caso de una adolescente de 13 años, quien denunció haber sido víctima de bullying en el Colegio Germania del Verbo Divino de Puerto Varas, ha causado conmoción en todo el país. La joven, quien sufrió acoso escolar entre 2022 y 2023, decidió retirar su matrícula del establecimiento, lo que ha generado una ola de reacciones, especialmente en el Congreso. Parlamentarios han exigido acciones concretas para abordar el acoso escolar y prevenir futuros casos.
Urgente llamado a reforzar protocolos y prevención en las escuelas
La diputada RN Marcia Raphael, miembro de la Comisión de Educación, mostró su total apoyo a la víctima y a su familia, destacando el coraje de la adolescente al denunciar la situación. “El testimonio de esta joven no solo nos duele, sino que también nos interpela como sociedad”, expresó Raphael, subrayando que la violencia escolar no debe seguir siendo minimizada ni ignorada. Además, hizo un llamado urgente al Ministerio de Educación y a los sostenedores educativos, tanto públicos como privados, para reforzar los protocolos de prevención y actuación frente al bullying. La parlamentaria también pidió una investigación profunda y medidas reparatorias para la víctima, asegurando que este caso debe servir de punto de inflexión en la lucha contra el acoso escolar.
Por su parte, el diputado republicano Stephan Schubert se unió a la preocupación, resaltando el impacto emocional del bullying y su creciente frecuencia en establecimientos educativos de todo el país, sin importar el nivel socioeconómico. “Es muy doloroso ver casos en los que niños están sufriendo depresiones profundas y no quieren ir al colegio”, comentó Schubert, advirtiendo que la situación está empeorando y escapando de control. Además, criticó la ley de convivencia escolar aprobada el año pasado, señalando que no aborda adecuadamente la magnitud del problema y no otorga las herramientas necesarias a las instituciones educativas para enfrentar el acoso de manera efectiva.
Un cambio cultural y mayor involucramiento de la comunidad educativa
Ambos legisladores coincidieron en que el acoso escolar debe ser considerado una urgencia social. Este problema requiere no solo de políticas públicas efectivas, sino también de un cambio cultural profundo que promueva el respeto, la empatía y la seguridad en las escuelas. Los parlamentarios destacaron la necesidad de involucrar a todos los actores de la comunidad educativa — padres, docentes y directivos — para crear un ambiente escolar basado en el respeto y la autoridad.