La relación entre el ministro de Hacienda, Mario Marcel, y la candidata presidencial del Socialismo Democrático, Carolina Tohá, sigue generando tensiones políticas. Esta vez, la Unión Demócrata Independiente (UDI) presentó nuevos antecedentes ante la Contraloría, acusando una presunta falta de prescindencia del secretario de Estado y apuntando a “ataques virulentos” contra la abanderada de Chile Vamos, Evelyn Matthei.
La ofensiva del gremialismo se centra en intervenciones recientes del jefe de la billetera fiscal, que habrían sido dirigidas hacia la figura de Matthei. Frente a estas acusaciones, Marcel reaccionó con tranquilidad, señalando: “No sé si me han visto alguna vez en una actitud virulenta en un debate público”, subrayando que sus declaraciones respondían a puntos previamente planteados por la propia candidata.
En esa línea, Marcel recalcó que está en su derecho —al igual que cualquier autoridad— de responder a los cuestionamientos en el marco del debate público: “El requerimiento tiene que ver con declaraciones que hice en relación a temas que planteó una candidata”, sostuvo.
Conflicto de interés y defensa de la institucionalidad
Ante los cuestionamientos sobre un eventual conflicto de interés por su relación con Tohá, Marcel evitó polemizar y expresó que no corresponde calificar las intenciones de la oposición. “Es un derecho que tienen los parlamentarios, como muchos ciudadanos lo tienen para otras materias”, afirmó. También insistió en que las instituciones deben operar con normalidad y que se debe permitir que la Contraloría actúe sin interferencias.
Con todo, el ministro ha optado por mantener un tono distante respecto a las controversias que han rodeado su vínculo con la exministra del Interior, reafirmando su compromiso con la transparencia y la institucionalidad.