Nuevos antecedentes surgieron sobre la tragedia en Torres del Paine, donde cinco turistas —dos mexicanos, dos alemanes y una británica— murieron en medio de un violento sistema meteorológico.
Christian Aldridge, sobreviviente y amigo de la británica fallecida, Victoria Bond, relató a The Times que el ascenso se volvió casi imposible debido a la nieve y los vientos extremos: “No podía respirar, el hielo me golpeaba la cara”.
El grupo, conformado por siete excursionistas, partió desde el campamento Los Perros a las 5:30 horas, avanzó unos kilómetros y decidió dirigirse a un refugio de Conaf.
Sin embargo, lo encontraron cerrado; guardaparques se habían retirado días antes para participar en las elecciones, hecho confirmado luego por Conaf.
Las condiciones empeoraron y optaron por regresar. Las caídas por la pendiente helada marcaron una bajada caótica. Al reencontrarse, notaron que Victoria no estaba con ellos. Pese a intentar buscarla, no la hallaron.
Más tarde, organizaron su propia búsqueda y lograron ubicar a dos turistas extraviadas, aunque ambas fallecieron debido a hipotermia.