El Senado despachó a la Cámara de Diputados la reforma constitucional que modifica la disposición trigésima segunda transitoria de la Constitución Política, para extender el funcionamiento telemático del Congreso Nacional.

La moción -de autoría de los senadores Álvaro Elizalde, José Miguel Insulza, Ximena Rincón, Carlos Bianchi y Kenneth Pugh- agrega a la ley vigente (por cuarentenas y estados de excepción constitucionalidad por calamidad pública) la posibilidad de sesionar telemáticamente hasta marzo de 2023, cuando exista alerta sanitaria.

El texto, según explicó el senador José Miguel Insulza, precisaba tres figuras para la participación remota: a) ser Covid-19 positivo; b) haber sido declarado como contacto estrecho; c) presente un certificado médico que acredite explícitamente poseer una patología o comorbilidad en que el contagio de Covid-19 implique un grave riesgo para su salud.

Y si bien el proyecto en general contó con la unanimidad de la Sala, para el tercer punto, comorbilidad, la senadora Luz Ebensperger solicitó votación separada y se refirió a la necesaria salud compatible con el cargo y que podría constituir un privilegio.

Con todo, la “letra c” se rechazó por no alcanzar el quórum requerido, pero generó un amplio debate pues quienes apoyaban la propuesta aludieron a la importancia de “cuidar la salud de personas con enfermedades de base”; darle sentido de realidad a una “pandemia que no ha terminado”; y recalcaron que se trata de prevenir y asumir “la modalidad telemática”.

Cabe consignar que la modalidad podría regir para el Congreso Pleno, la Cuenta Pública del presidente de la República y la Cuenta de los presidentes de ambas Cámaras; además de las Sesiones de Sala y Comisiones.

Agencia Uno