El líder gremial destaca la unión entre productores y exportadores y el fuerte avance de las exportaciones a la India. Eso sí, cree que Chile está al debe en inversión en imagen país.
Asumió al comienzo de la epidemia del covid-19, en abril de 2020, en medio de la cosecha de nueces y montones de dudas sobre cómo funcionaría la industria ante la emergencia. En sus dos años como presidente de ChileNut, Edmundo Valderrama no solo vio a la industria sacar adelante las tareas, sino que aumentó sus exportaciones y desarrolló inéditas campañas de márketing en la India y Alemania.
La próxima tarea de Valderrama es renovar el directorio de ChileNut en julio. De los ocho miembros, cuatro serán elegidos por los productores teniendo en cuenta una representación geográfica de norte a sur. La otra mitad del directorio, correspondiente a las exportadoras, tendrá representantes de las grandes, medianas y pequeñas comercializadoras.
‘Hicimos un cambio de estatutos para lograr una mejor representación de la industria. Fue un trabajo con el directorio que es extraordinario, súper colaborativo’, sostiene el líder de la industria de las nueces.
—Han pasado cuatro años desde que los productores y exportadores se unieron en ChileNut. ¿Cómo ha evolucionado esa relación al interior del gremio?
Se ha ido afianzando la relación. A ver, de partida hay una dicotomía que es media falsa. Hoy prácticamente los mayores productores de Chile son las exportadoras, por lo tanto tienen una pata muy fuerte metida en el mundo productivo. Entienden y conocen los problemas que existen.
La verdad es que lo que tienes que buscar es cómo maximizar los ingresos y minimizar los costos. Eso requiere de un trabajo coordinado de exportadores, productores, viveristas y proveedores de servicios. Competimos contra el mundo, contra California, China o Europa del Este.
—¿Cómo ve el mercado de las nueces para 2022?
La demanda por nueces crece, siguen siendo muy apetecidas por sus propiedades saludables.
California tuvo una cosecha bastante más baja de lo que había sido el año anterior. Veíamos unos brotes verdes. Sin embargo, el crecimiento de China el año pasado fue brutal, triplicó sus exportaciones.
Lamentablemente eso no lo vio venir Estados Unidos. No tomó las políticas de precios necesarias y el mercado se vio con un volumen que hasta ahora sigue alto.
—¿Afecta la rentabilidad?
Hoy a estos niveles de precios efectivamente hay una luz amarilla con respecto a la rentabilidad. Se necesita tener productividades buenas para poder mantener rentabilidades aceptables.
Si produces 4.000 kilos por hectárea es altamente probable que no seas rentable.
India, el gran desafío
—En el último año ChileNut hizo campañas de márketing en India y Alemania por cerca de US$ 500 mil. ¿Cómo evalúa esa experiencia?
Nos encontramos que en la India la mayoría de los consumidores no tiene idea de Chile, pero todos saben dónde está California. Sin embargo, con una estrategia basada en el B2B y un producto que nos acompaña mucho por su calidad, los volúmenes de exportación a India se han cuadruplicado en los últimos tres años.
Hicimos un estudio de mercado en Alemania y también el conocimiento es muy bajo comparado con California.
Solo en la India, California quintuplica el monto que invertimos en ese mercado.
—India representa un país muy importante a pesar de que se paga un alto arancel y que incluso antes de la pandemia era uno de los mercados que tomaba más llegar por la escasa logística.
Lo que está pasando a nivel logístico es bien fuerte. En la práctica, las navieras están limitando de tal manera el flujo que debiese ser preocupación de la Organización Mundial de Comercio.
Algunas navieras no quieren ir a India con carga en reefer porque el trayecto es largo, porque tiene problemas de trasbordo. Están así generando un problema brutal, que es independiente del costo.
Analizamos como ChileNut alternativas tipo Cherry Express. El problema es que los volúmenes son menos importantes.
En algún minuto se analizó usar buques cámara para ir con pallet a la India. Nos encontramos con problemas de logística a la llegada. Los importadores no son capaces de bajar tanta carga en poco tiempo.
Fuente: El Campo