Pese a que existen varias alternativas que podrían ser utilizadas como materia orgánica estabilizada, la experta del INIA Cecilia Céspedes recomienda escoger entre el compost, lombricompost y bokashi.
La degradación de los suelos impacta directamente la productividad de un campo.
Si bien existen diversas alternativas para enfrentar el problema, una de las más efectivas es la incorporación de materia orgánica estabilizada.
“Al incorporar materia orgánica se generan poros en el suelo que permiten retener el agua, facilitando su absorción por parte de las raíces. Además, aumenta el suministro de oxígeno y la actividad de los microorganismos”, asegura Cecilia Céspedes, ingeniera agrónoma y especialista del programa de agroecología de INIA Quilamapu.
Esto permite que las plantas aumenten su inmunidad y, con ello, puedan combatir -y hasta suprimir- algunas enfermedades.
Pese a que existen diversas alternativas que podrían ser utilizadas como materia orgánica estabilizada, Cecilia Céspedes recomienda escoger entre el compost, lombricompost y bokashi, que son de materiales que provienen de la reutilización de diversos residuos orgánicos, tanto vegetales como animales.
“Si se usa cualquiera de estos tres materiales, de forma localizada y constante, podrían verse mejoras en el suelo en una o dos temporadas”, advierte.
Fuente: Revista del Campo