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Experto analiza cómo el cine ha construido las representaciones de Jesús a lo largo del tiempo

Experto analiza cómo el cine ha construido las representaciones de Jesús a lo largo del tiempo
Las caras de Jesús que la pantalla grande ha inmortalizado.

En el contexto de Semana Santa, las representaciones de Jesús en el cine vuelven a posicionarse en el centro del debate cultural. Más allá de su dimensión religiosa, el séptimo arte ha jugado un rol clave en la forma en que las audiencias comprenden la figura de Jesucristo, transformándolo en uno de los personajes más retratados en la historia audiovisual.

El académico Leonardo Cabezas, especialista en cine y televisión de la Universidad de Santiago de Chile, abordó este fenómeno y explicó por qué la figura del Mesías mantiene su vigencia en la pantalla. “Es uno de los personajes más poderosos en la historia de la humanidad. Su historia tiene épica, conflicto y una dualidad muy atractiva entre lo humano y lo divino, elementos fundamentales para cualquier relato cinematográfico”, afirmó.

El análisis se centra en tres producciones emblemáticas que han marcado distintas etapas en las representaciones de Jesús en el cine: Jesús de Nazareth, La Última Tentación de Cristo y La Pasión de Cristo.

Tres miradas de Jesús: divino, humano y mártir

La obra “Jesús de Nazareth”, dirigida por Franco Zeffirelli, presenta una visión tradicional y apegada al relato bíblico. Con Robert Powell en el rol principal, la producción muestra a un Cristo solemne y espiritual. Según el académico, este enfoque consolida el arquetipo “divino”, caracterizado por una figura humilde, pero distante.

En contraste, “La Última Tentación de Cristo”, dirigida por Martin Scorsese y protagonizada por Willem Dafoe, propone una mirada distinta. Aquí, Jesús enfrenta dudas y conflictos internos. Cabezas explicó que “Es un Jesucristo más cercano al conflicto interno, que incluso se cuestiona su rol. Eso lo hace más humano y también más controversial”. Esta interpretación generó críticas, pero con el tiempo se posicionó como una obra influyente.

Por su parte, “La Pasión de Cristo”, dirigida por Mel Gibson y protagonizada por Jim Caviezel, enfatiza el sufrimiento del protagonista. La película se centra en las últimas horas antes de la crucifixión y destaca por su crudeza visual. El académico sostuvo que “Muchos asocian hoy el rostro de Jesús con el de Caviezel, lo que demuestra el impacto que tiene el cine en la construcción de imaginarios”.

El cine como formador de imaginarios

Más allá de sus diferencias, estas producciones reflejan cómo las representaciones de Jesús en el cine han influido en la percepción colectiva. Según Cabezas, el impacto del cine supera incluso al de los textos religiosos en algunos casos.

El experto afirmó: “La mayoría de las personas no ha leído la Biblia completa, pero sí ha visto alguna representación audiovisual de Jesús. El cine ha ayudado a popularizar e inmortalizar su imagen”.

En ese contexto, identificó tres grandes arquetipos: el divino, el humano y el mártir. Cada uno responde tanto a decisiones artísticas como a las tensiones culturales de su época.

De cara al futuro, el académico proyectó nuevas formas de narrar esta figura. “A nivel de relato audiovisual, me aventuro a uso del cine experimental o de las narrativas no lineales y fragmentadas, como una propuesta diferente a lo que estamos acostumbrados. Por ejemplo, en la serie “The Chosen”, se apuesta por narrativas más íntimas y “reales”; menos épicas”, concluyó.

Las representaciones de Jesús en el cine seguirán evolucionando, reflejando los cambios culturales y las nuevas formas de contar historias en la industria audiovisual.

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