La llegada de la primavera suele aumentar el interés por procedimientos de cirugía estética, especialmente entre quienes buscan recuperarse antes del inicio de las vacaciones. Sin embargo, especialistas advierten que fijar una fecha para la intervención no significa necesariamente que el paciente estará completamente recuperado para el verano.
De acuerdo con la encuesta global de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery (ISAPS), Chile registró una estimación superior a 43 mil procedimientos quirúrgicos estéticos durante 2024.
Aunque no existe una cifra pública que permita establecer cómo varía la cantidad de consultas durante cada mes, especialistas nacionales han observado un mayor interés en los meses previos al verano. Entre las intervenciones que concentran parte de esta demanda aparecen los procedimientos mamarios, las liposucciones, las abdominoplastias y las rinoplastias.
La planificación de una cirugía estética, sin embargo, requiere considerar más factores que la fecha elegida para entrar a pabellón. El proceso de recuperación varía según la intervención y las condiciones particulares de cada paciente.
Para el cirujano plástico Brian Frick, resulta fundamental establecer desde el comienzo qué espera conseguir la persona y qué actividades pretende realizar durante el verano.
“Lo primero que le preguntaría es qué entiende por ‘llegar al verano’. No es lo mismo querer estar recuperada para hacer una vida relativamente normal que querer estar en bikini, hacer deporte o irse de vacaciones a la playa. Cada cirugía tiene sus tiempos y, además, cada paciente se recupera de manera diferente”, explica Brian Frick, cirujano plástico.
Antes de realizar una intervención, el especialista también considera necesario revisar el estado de salud del paciente, las características de la operación y las condiciones disponibles para cumplir con el reposo y los controles posteriores.
“Yo nunca recomendaría apurar una cirugía solamente para llegar a una fecha determinada”, enfatiza Brian Frick, cirujano plástico.
Recuperación no significa resultado definitivo
Uno de los aspectos que puede generar confusión después de una cirugía estética es asumir que retomar las actividades habituales equivale a haber finalizado la recuperación.
En una cirugía mamaria, por ejemplo, algunas pacientes pueden reincorporarse progresivamente a sus rutinas mientras todavía persisten procesos de inflamación. Además, la forma definitiva de las mamas puede continuar modificándose durante los meses posteriores.
En intervenciones como la liposucción y la lipoabdominoplastia, el periodo de recuperación puede extenderse aún más. Durante las primeras semanas puede aparecer edema y el uso de prendas de compresión puede formar parte de las indicaciones médicas.
La actividad física también debe retomarse de manera gradual y según la evolución de cada paciente. Aunque después de algunas semanas pueden observarse cambios importantes, la inflamación puede mantenerse y el contorno corporal continuar su proceso de definición.
“Esto es algo que siempre les explico a mis pacientes: una cosa es estar recuperado y otra muy distinta es tener el resultado definitivo”, señala Brian Frick, cirujano plástico.
Esta diferencia adquiere especial relevancia cuando una persona programa una intervención pensando en las fiestas de fin de año, un viaje o sus vacaciones. Una planificación adecuada permite establecer expectativas realistas y evitar que el calendario termine condicionando el proceso médico.
Precauciones durante el verano
El clima cálido no impide realizar una cirugía estética, pero sí obliga a considerar algunas restricciones durante el postoperatorio.
Las cicatrices recientes requieren protección frente a la radiación solar, ya que la exposición puede provocar cambios en su pigmentación. Asimismo, las personas deben evitar el ingreso a piscinas, el mar o jacuzzis mientras existan heridas que todavía no hayan cicatrizado por completo.
“Operarse en verano se puede, pero requiere ciertos cuidados. Las cicatrices recientes deben protegerse del sol porque pueden pigmentarse. Tampoco recomiendo piscina, mar o jacuzzi mientras existan heridas que no estén completamente cicatrizadas”, afirma Brian Frick, cirujano plástico.
El retorno al ejercicio dependerá de la operación realizada y de la evolución individual. Por eso, la persona debe seguir las indicaciones de su equipo médico antes de volver a entrenar.
Los viajes también requieren planificación. En particular, los vuelos prolongados pueden representar un riesgo de trombosis durante el periodo postoperatorio, por lo que no conviene programarlos inmediatamente después de una intervención.
“No es buena idea operarse y a los pocos días tomar un avión para irse de vacaciones”, advierte Brian Frick, cirujano plástico.
Por esta razón, una persona que evalúa realizarse una cirugía estética antes del verano debe considerar no solo la fecha de la operación, sino también las semanas posteriores. El tiempo disponible debe permitir cumplir con controles, reposo, restricciones y las distintas etapas de recuperación.
Acortar por decisión propia el periodo de uso de una faja, exponerse al sol antes de tiempo, reiniciar el entrenamiento sin autorización o realizar un viaje demasiado pronto puede interferir con la recuperación y aumentar el riesgo de complicaciones.
“El problema aparece cuando el calendario empieza a determinar decisiones médicas”, advierte Frick. Por ello, el especialista recomienda respetar los plazos establecidos para cada procedimiento.
“La cirugía tiene que adaptarse a los tiempos del paciente, pero el paciente también tiene que respetar los tiempos de la cirugía. Si no hay tiempo suficiente para recuperarse bien, es preferible postergarla”, concluye Brian Frick, cirujano plástico.