Durante los últimos años, el TDAH en adultos ha generado creciente atención debido al aumento en los diagnósticos de esta condición, que históricamente se asociaba solo a la infancia. Sin embargo, muchos adultos también presentan síntomas que afectan su desempeño personal, académico y laboral.
Según la Organización Mundial de la Salud, el trastorno de déficit de atención e hiperactividad es una condición del neurodesarrollo que se caracteriza por impulsividad, inatención e hiperactividad. Para el médico neurólogo Pedro Chaná, académico de la Universidad de Santiago, el primer paso siempre debe ser un diagnóstico clínico riguroso.
“El diagnóstico debe basarse en herramientas de autoevaluación validadas, como la escala de autoinforme para adultos de la OMS y el manual DSM-5”, explicó el especialista. Estos instrumentos permiten detectar síntomas relevantes como dificultad para organizar actividades, tendencia a postergar tareas y distracción constante.
Además, el diagnóstico formal exige verificar la existencia de síntomas antes de los 12 años y descartar otros trastornos con características similares. “La evaluación óptima debe complementarse con antecedentes entregados por familiares o docentes y siempre considerar posibles comorbilidades”, indicó Chaná.
Consejos prácticos para convivir con el TDAH
El experto recomendó un enfoque integral para abordar el TDAH en adultos, que incluya tanto terapias farmacológicas como intervenciones no médicas. Entre sus sugerencias destacan: uso de agendas y alarmas, planificación con calendarios, rutinas estables y división de tareas en pasos simples.
En el ámbito laboral, Chaná aconsejó negociar ajustes que minimicen interrupciones y adaptar el entorno físico para reducir distracciones. “Es fundamental mantener espacios ordenados, evitar estímulos innecesarios y establecer horarios que favorezcan la concentración”, dijo.
Por último, el neurólogo remarcó que adoptar hábitos saludables también mejora la autorregulación emocional y cognitiva. Recomendó mantener horarios regulares de sueño, practicar ejercicio aeróbico, seguir una dieta equilibrada y aplicar técnicas como el mindfulness.
“Es clave entender que el TDAH en adultos es una condición biológica y no un defecto de carácter. Muchas personas dañan su autoestima por no comprender su funcionamiento”, subrayó Pedro Chaná, llamando a eliminar estigmas y promover la comprensión sobre este trastorno.