El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil abre interrogantes sobre el equilibrio político y económico de América Latina. En un escenario marcado por el predominio de gobiernos de derecha y su cercanía con Donald Trump, especialistas analizaron el papel que podría asumir el gigante sudamericano y sus efectos en la región.
El debate en Con Diálogo es Distinto, de Radio Agricultura, abordó las posibilidades de integración regional, las relaciones comerciales y los desafíos de Chile para mantener una política exterior pragmática frente a las diferencias entre Washington y Brasilia.
En el panel participaron Gloria de la Fuente, exsubsecretaria de Relaciones Exteriores y académica de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica; Rodrigo Yáñez, exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales y secretario general de la SOFOFA; y Jorge Sahd, director del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica (CEIUC).
Chile ante la disputa entre Estados Unidos y Brasil
Uno de los principales temas fue la posición que debería adoptar Chile frente a una eventual confrontación entre Donald Trump y Lula da Silva.
Gloria de la Fuente planteó que el país debe mantener una postura equilibrada y evitar tomar partido entre las principales potencias económicas.
“Siempre hemos tratado de ser bien pragmáticos en nuestras relaciones. La diversificación de nuestros vínculos comerciales que parten los 90 ha sido una política sostenida por todos los gobiernos. Hay negociaciones que comienzan en un gobierno y terminan en otro y eso es parte de la política exterior y parte también en función de los principios de la política exterior (…) Creo que es bien importante en este contexto en particular tratar de mantener una cierta neutralidad o mantenernos como observadores de esta disputa”, sostuvo.
La exsubsecretaria agregó que tanto China como Estados Unidos tienen una importancia estratégica para Chile, por lo que consideró necesario resguardar la autonomía nacional.
“No corresponde que Chile tome partido ni por uno ni por otro, porque en la práctica tanto China como Estados Unidos son socios comerciales muy relevantes para nosotros. Lo que sí creo es que tenemos que defender ciertos principios desde el punto de vista de lo que somos como Estado, nuestra soberanía”, comentó.
Diversificación comercial y oportunidades para Chile
Por su parte, Rodrigo Yáñez destacó la importancia de recuperar el impulso de la apertura comercial y ampliar los vínculos económicos internacionales.
El secretario general de la SOFOFA recordó que durante los últimos 30 años Chile construyó una política de integración comercial que generó oportunidades, aunque reconoció que hubo períodos de menor actividad en esta materia.
“Yo creo que tenemos que también enmendar el camino en el sentido de que estos últimos 30 años de apertura comercial han generado oportunidades tal vez más evidentes (…) Lamentablemente, en la primera mitad, diría del gobierno anterior hubo con motivo también de la discusión constitucional dudas y un freno del tema comercial. Después retomaron un camino de continuidad, pero Chile tiene ese espacio para seguir jugando pragmáticamente en diversificar su política comercial que hoy día existen”, aseguró.
Yáñez también sostuvo que el país todavía tiene margen para aprovechar nuevas oportunidades económicas: “Creo que existe mucho espacio para poderlos capitalizar más”.
El Escudo de las Américas y el contrapeso de Brasil
Otro de los puntos abordados fue la participación de Chile en el Escudo de las Américas y las implicancias de sumarse a una iniciativa impulsada por Estados Unidos para combatir el crimen organizado transnacional.
Jorge Sahd sostuvo que el Gobierno tenía pocas alternativas políticas frente a la invitación, aunque advirtió que la cooperación debe considerar sus alcances y consecuencias económicas.
“Pienso que Chile prácticamente no tenía alternativa para decir no al Escudo de las Américas. El gobierno y el presidente no se podía transformar en una suerte de paria de derecha diciéndole que no además, con el discurso de que vamos a combatir el crimen organizado transnacional de manera coordinada”, señaló.
El director del CEIUC planteó que el desafío está en determinar hasta dónde llega esa colaboración, considerando también la relación comercial con China.
“El problema no es si hay que colaborar o no, es hasta dónde colaboras. Este escudo de las Américas también tiene un pilar económico, que en muchos sentidos nos pone o nos obliga a tomar definiciones en lo que yo llamo este baile de tres, porque no solamente hay que mirar a Estados Unidos o a la región, sino que hay que mirar también al otro gran actor que es China”, agregó.
Sahd advirtió que una mayor cercanía económica y estratégica con Washington podría generar tensiones con Beijing, considerando la dependencia chilena de proveedores chinos: “Sabiendo que nosotros tenemos una importante parte de nuestros proveedores que son de origen chino, entre otras cosas, eso puede afectar porque vamos a vestir un santo y desvestir otro”.
Finalmente, el académico destacó la importancia de evaluar cuidadosamente las decisiones internacionales y consideró relevante la ausencia de Brasil en esta iniciativa: “Es mejor que el país mire, analice un poco antes de sumarse. Y sin lugar a duda, el hecho que no esté Brasil, México, pero especialmente Brasil, es, volviendo al concepto inicial, una suerte de contrapeso”.
En esa línea, concluyó que la posición brasileña puede contribuir a equilibrar las relaciones regionales: “Creo que desde el punto de vista regional y geopolítico, para nosotros sí es una oportunidad que Brasil no esté, porque creo que es sano que haya mayores contrapesos”.
El análisis puso de relieve los desafíos de Lula y la política exterior latinoamericana, así como la necesidad de que Chile resguarde su autonomía, diversifique sus relaciones comerciales y evalúe las consecuencias de sus alianzas internacionales.