La sede de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) en Fráncfort fue objeto de una intervención por parte de autoridades alemanas en el marco de una investigación por un posible esquema de reparto irregular de entradas y beneficios durante la Eurocopa 2024, torneo que Alemania organizó junto a 10 ciudades anfitrionas en su territorio.
Según las indagaciones, varios empleados de administraciones municipales y personas vinculadas a la organización del torneo habrían recibido accesos a partidos y hospitalidad en condiciones ventajosas no autorizadas, lo que estaría incentivado por terceros fuera de los canales oficiales de distribución. En este contexto, las autoridades federales ordenaron registros en distintas localidades, incluyendo la sede de la DFB, así como en oficinas municipales y domicilios de sospechosos en varias regiones de Alemania.
La investigación, liderada por fiscales y la policía de Renania del Norte-Westfalia, se focaliza en un ciudadano alemán y un ciudadano francés, quienes están bajo sospecha de orquestar un sistema de trato preferencial y posible corrupción. Entre los beneficios que habrían recibido estas personas figuran entradas para partidos de alto perfil del torneo, invitaciones a hoteles y gastos de viaje, en algunos casos por un valor estimado de 2.400 euros o más.
Las autoridades han señalado que esta operación no busca penalizar a los aficionados ni a la propia selección, sino preservar la integridad y la confianza en la organización de eventos deportivos de gran magnitud, donde el acceso a entradas y servicios de hospitalidad está sujeto a reglas estrictas para garantizar la transparencia y la equidad.
Además de la sede de la federación, los registros se han extendido a varias ciudades anfitrionas del torneo, como Gelsenkirchen, Berlín, Múnich, Hamburgo y Colonia, así como a empresas asociadas investigadas por posibles vínculos con la distribución irregular de accesos y beneficios.
Las pesquisas continúan, con la fiscalía a cargo reuniendo pruebas, declaraciones y registros que permitan determinar si existieron delitos relacionados con sobornos, abuso de posición o irregularidades administrativas vinculadas a la Euro 2024. La DFB y la UEFA no han hecho declaraciones oficiales hasta el momento, mientras que las autoridades reafirman su compromiso de actuar contra cualquier práctica que pueda dañar la reputación del fútbol y de sus principales competencias.