quinuaEntre 2010 y 2015, la compra de quínoa en el exterior aumentó 365%, alcanzando los 317.868 kilos el año pasado.

Si antes la palabra quínoa -o quinua, por su origen quechua- era un concepto totalmente desconocido entre los chilenos, hoy está más de moda que nunca. Y es que este producto de origen se ha convertido en un invitado habitual en las mesas chilenas, como acompañamiento, ensalada o, incluso, como barra de cereal.

El posicionamiento que la quínoa ha tenido a nivel nacional, se refleja en los datos de importaciones del producto que maneja la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa) del Ministerio de Agricultura. Según el organismo, los últimos cinco años, la compra internacional de la quínoa creció 4,7 veces, principalmente a los mercados de Perú y Bolivia. Si en 2012 a Chile llegaron 68.321 kilos de este grano, en 2015 esta cifra aumentó a 317.868 kilos, lo que en porcentaje equivale a un aumento de 365%. “Las tendencias en el mercado internacional son promisorias para la quínoa. Se observa un crecimiento significativo en el segmento gourmet y se estima un importante aumento en el consumo masivo”, señala la directora de Odepa, Claudia Carbonell.

Las ventas en el mercado local también han notado esta tendencia. La comercializadora ChileSemillas -que funciona desde 2011 por internet-, pasó de vender 700 kilos mensuales en 2015 a 2.500 kilos al mes en lo que va de este año. “Solo en 2016, nuestra empresa ha aumentado las ventas de este producto en un 300%”, señala Iván Castro, dueño de la empresa. Asimismo, comenta que actualmente el precio de la quínoa es mucho más asequible. “Prácticamente 50% más barato que hace un par de años”, dice Castro. En su empresa, por ejemplo, en agosto de 2014 la vendía a $8.000 el kilo, mientras que hoy su valor bordea los $4.000.

Producción nacional

En Chile, no hay mucha información sobre el cultivo de este “superalimento”, pero investigadores del INIA dicen que va en aumento y que, incluso, ya se ha exportado a países como Canadá, Alemania y Estados Unidos. Respecto de los cultivos de quínoa, Carbonell comenta que “su expansión en el territorio nacional es una realidad; por lo tanto, representa una interesante alternativa productiva”. A su vez, Ingrid von Baer, agricultora e investigadora de este grano, señala que con el tiempo han ido mejorando el ecotipo chileno para ser una alternativa competitiva a nivel internacional, ya que nutricionalmente los beneficios son los mismos.

Fuente: El Mercurio