La última emisión de Gran Hermano fue bastante intensa, puesto que se vio que muchos de los participantes ya tienen sus sentimientos y tristezas a flor de piel.
Al comienzo mostraron unas imágenes en las que se veía a la señora Mónica, la participante más longeva del encierro, bastante cansada y asegurando que ya quiere abandonar la competencia.
Si bien no quiere renunciar, le pidió al público que votaran por ella, para poder irse por la puerta ancha este domingo.
Tras ello, pasaron unos registros en los que Cony Capelli lloraba amargamente porque está peligrando, puesto que está en la placa de eliminación, y además, se rompió su amistad con Raimundo Cerda.
A raíz de ello, Francisco Arenas, más conocido como Papá Lulo, desde el panel comentó que le daba mucha tristeza ver a Cony en ese estado y estalló en lágrimas.
“Está muy sola”, comentó y luego, dijo que le gustaría estar dentro de “la casa más famosa del mundo” para poder abrazarla y contenerla.
Recordemos que, el exparticipante está dispuesto a entrar al repechaje, por lo que ya inició su campaña para volver a la competencia.