Aunque Edo Caroe brilla como uno de los comediantes más exitosos del país, sus dudas internas siguen acechando tras bambalinas.
En una sincera conversación en el pódcast Más que titulares, conducido por Javiera Quiroga, el humorista reveló que convive con un fenómeno psicológico que lo atormenta.
Se trata del síndrome del impostor, esa sensación constante de no ser lo suficientemente bueno, incluso con una carrera repleta de triunfos.
“Uno no sabe cómo llegó a cierto lugar, y eso te hace dudar”, confesó el comediante.
Explicó que los momentos más críticos aparecen cuando termina un show exitoso y debe empezar a escribir uno nuevo.
“Ahí las inseguridades comienzan, y uno cree que viene un declive”, señaló Edo.
Un episodio reciente lo vivió nada menos que tras su impecable presentación en el Festival de Viña del Mar.
A pesar de recibir la ovación del temido “Monstruo”, al iniciar nuevos textos, el miedo lo invadió.
“No sé si voy a lograr ser más chistoso que antes”, confesó, evidenciando la presión que se autoimpone.
El momento más difícil lo enfrentó en España: “Tuve un colapso nervioso terrible, sentía que no tenía nada”.
Sin embargo, en lugar de rendirse, decidió seguir creando. “Ir contra la corriente de lo que estaba sintiendo”, afirmó.
Incluso su nuevo espectáculo, que pronto verá la luz, se titula “No tengo show”, en alusión directa a sus inseguridades.
“Es mi forma de callar esas voces que me dicen que no voy a poder”, aseguró el exmago.
Caroe también destacó el rol clave de su entorno en estos procesos mentales.
“Nunca estoy solo. Mi esposa, mi hija, mis amigos y mi equipo siempre están conmigo”, concluyó.