El Ministerio de Salud consiguió moderar el ajuste fiscal solicitado por Hacienda, reduciéndolo desde un 3% a un 2,5%, con el objetivo de resguardar la atención de los pacientes y la continuidad del sistema.
La ministra May Chomali explicó que esta decisión se logró tras intensas gestiones técnicas, en un contexto de estrechez presupuestaria que afecta a todo el sector público.
Foco en eficiencia y gestión
Según detalló la autoridad, el ajuste no implica recortes en prestaciones, sino una revisión del gasto enfocada en mejorar la eficiencia del sistema.
Parte importante de esta medida responde a retrasos en la ejecución de proyectos de inversión, lo que permitió ajustar los flujos financieros sin eliminar iniciativas en curso.
Sin impacto en la atención
Chomali enfatizó que no se reducirán programas aprobados para 2026 y que las medidas apuntan a optimizar recursos, incluyendo mejoras en la gestión del personal y control del ausentismo.
Además, se contempla una reducción en bienes y servicios mediante compras coordinadas y revisión de contratos, buscando un uso más eficiente de los recursos públicos.