El comunicador Mauricio Israel rompió su silencio respecto a la polémica. Lo hizo en su programa “Cómo estamos hoy!” de Tevex Televisión. Su respuesta llega tras las entrevistas de su hija y expareja.
Marisol Gálvez y su hija Sara hablaron en “Primer Plano” de Chilevisión. Allí respaldaron la denuncia de ausencia paterna. También negaron una orden de alejamiento que le impidiera verla.
El duro relato de Israel sobre su estado anímico
El conductor comenzó su intervención reconociendo su fragilidad. “Estoy bastante golpeado, por supuesto no puedo negarlo“, confesó. Lleva dos semanas soportando una presión mediática constante.
“Ya son dos semanas con un tema de un entorno que me persigue“, declaró. Aseguró que esta situación lo afecta profundamente. Su tono transmitía una mezcla de cansancio y determinación.
La acusación contra Chilevisión y su defensa
Israel lanzó una grave acusación contra el estelar de CHV. Reveló que entregó su versión de los hechos. Sin embargo, afirma que su lado de la historia fue ignorado.
“Si bien yo compartí varias cosas con la gente de Chilevisión, no fueron usadas“, denunció. Esta omisión, a su juicio, distorsionó los hechos. Frente a esto, anunció que tomará cartas en el asunto.
“Obviamente algo tengo que hacer, las acciones me las reservo“, sentenció. El comunicador busca actuar con cabeza fría para ser efectivo. “Debo enfriarme para actuar como corresponde”, explicó.
La esperanza en la verdad y el impacto familiar
Mauricio Israel culminó su mensaje con un llamado a la esperanza. Afirmó su fe en que los hechos reales se impondrán. “Siempre la verdad sale a la luz, y yo espero que eso ocurra“, declaró.
Pidió no olvidar el daño colateral de esta controversia pública. “Detrás de esta historia, hay gente que sufre“, reflexionó. Por eso, planea sus movimientos con mucha cautela.
“Los pasos debo darlos calculadamente para que esto se termine de una vez por todas“. Su prioridad es cerrar este capítulo doloroso. Busca proteger a sus seres queridos del escándalo.
El costo personal y familiar del escándalo
El periodista admitió el tremendo desgaste que esto significa. “Es algo muy duro“, reconoció sin tapujos. El impacto se extiende a todo su círculo más cercano.
“Mi familia, mis padres, mi pareja, mis hermanos, mis sobrinos, también son golpeados“. El estrés mediático no lo vive solo. Todo su núcleo familiar está sufriendo las consecuencias.
Confesó la dificultad de mantener la profesionalidad. “Cuesta levantarse en la mañana, enfrentar las cámaras“. A pesar del dolor personal, intenta cumplir con su trabajo.