Un momento que parecía cotidiano terminó convirtiéndose en una experiencia indignante para la periodista Chantal Aguilar, quien denunció haber sido víctima de un engaño.
Todo ocurrió tras abordar un taxi en el centro de Santiago, en un viaje que, en apariencia, no tenía nada fuera de lo normal.
Sin embargo, lo que comenzó como una conversación amable terminó con un cobro completamente desproporcionado.
Un viaje marcado por la confianza
Según relató la comunicadora, el conductor la reconoció de inmediato y comenzó a hablarle de su trabajo en televisión, generando un ambiente de cercanía.
Durante el trayecto, el taxista le explicó que no aceptaba efectivo, argumentando un hecho delictual reciente. “Lo primero que me dice cuando yo ya estoy sentada y partimos. Yo recibo solo pagos con tarjetas y yo le dije por qué si tengo plata… y me dice ‘no mijita que a mí hace dos meses me asaltaron’. Y desde ese día decidí que nunca más iba aceptar pagos en efectivo. Le creí, po”, contó.
La situación no le generó sospechas en ese momento, por lo que accedió a pagar con tarjeta sin mayores cuestionamientos.
El momento en que todo cambió
Al llegar a destino, el conductor le indicó que el valor del viaje era de $4.550, cifra que incluso alcanzó a visualizar en la máquina.
No obstante, minutos después de descender del vehículo, la periodista notó algo que encendió todas las alarmas. El cargo realizado a su cuenta no coincidía con lo informado.
“Él me conversó todo el camino, que conocía a la no sé cuanto que le gustaba el programa de más allá… todo el rato conversamos fue simpático. Y cuando me voy a bajar me dice 4.550 y yo veo los 4.550 veo como los toca, pongo mi tarjeta y le digo ya chao que le vaya bien, me bajé y me doy cuenta que a los minutos tengo un cargo que es superior a ese”, explicó.
El monto final fue de $85.000, es decir, casi 20 veces más de lo que correspondía por la carrera.